20 años de ‘AMF’: dos décadas al servicio de la formación independiente de las médicas y médicos de familia
Este mes de septiembre se cumplen veinte años del nacimiento de AMF (Actualización en Medicina de Familia), un proyecto editorial de la semFYC que desde sus inicios apostó por una formación continuada independiente, rigurosa, útil y práctica, pensada por y para profesionales de la Medicina Familiar y Comunitaria. En su último editorial, titulado “Cuatro lustros. Comprometidos con la formación”, el director de AMF, Albert Planes Magrinyà, hace un repaso del camino recorrido.
El texto refleja que lo que en 2005 surgió como "una nueva ventana hacia el futuro", en palabras del entonces presidente de la semFYC, Luis Aguilera, hoy es una realidad consolidada con miles de personas suscritas en toda España y un fuerte soporte de las administraciones públicas. Así, AMF se ha convertido en una herramienta esencial para el desarrollo profesional y el mantenimiento de las competencias clínicas en Atención Primaria.
El editorial también reivindica una idea clara: la formación es una responsabilidad ética de cada médica y médico de familia, más allá del respaldo institucional. Una formación que, para ser realmente útil, debe nacer desde la experiencia de quienes trabajan en la trinchera asistencial. En palabras de Planes: “Solo los propios médicos y médicas de familia pueden enseñar de forma útil, práctica y contextualizada a sus compañeras y compañeros”.
Durante estos 20 años, AMF ha estado marcada por su independencia editorial, rechazando cualquier influencia externa que pudiera comprometer el rigor científico de sus contenidos. Una apuesta decidida que ha permitido mantener una línea editorial libre de conflictos de interés y plenamente comprometida con una medicina centrada en la persona y en los determinantes sociales de la salud.
Miles de médicas y médicos de familia han acompañado este camino de AMF, no solo como lectoras y lectores, sino también como autores y autoras, revisores, formadores y formadoras. Un conocimiento colectivo que no habría sido posible sin la implicación directa de la comunidad profesional, ni sin el apoyo de las administraciones públicas.
Además, AMF ha sabido abrir el foco de lo clínico hacia lo humanístico, abordando temas controvertidos y ampliando el concepto de ciencia hacia una mirada crítica, valiente y alineada con el bienestar colectivo. “Nuestra formación debe ser amplia de miras, porque así son los determinantes de la salud de las poblaciones”, reflexiona su director en el texto.
Desde la semFYC queremos dar las gracias a todas las personas que han formado parte de esta historia: a quienes confiaron en el proyecto desde su gestación, a los equipos editoriales y técnicos que lo han sostenido con dedicación y afecto, y, sobre todo, a quienes leéis, comentáis, difundís y hacéis posible que AMF tenga sentido.
El viaje continúa. Hoy en día, veinte años después de aquel primer número, AMF no solo echa la mirada atrás con orgullo y gratitud, sino que lanza una invitación al futuro: “¿Nos acompañáis otros 20 años? ¡Ayudadnos a mejorar!”