Ana Arbaizar: “La publicación del POE es relevante porque actualiza el perfil del médico de familia y comunitaria, adaptándolo a las necesidades de la sociedad actual”
Entrevistamos a Ana Arbaizar para conocer cuáles son las novedades del nuevo POE de la especialidad y los retos de su aplicación, además de conocer cómo puede ayudar el manual que ha elaborado la semFYC para su implementación en las Unidades Docentes Multiprofesionales de Atención Familiar y Comunitaria (UDMAFYC) y Unidades Docentes de Medicina Familiar y Comunitaria (UDMFYC).
¿Cómo valoras que el nuevo POE actúe como marco normativo de referencia a nivel estatal para la formación en medicina de familia y comunitaria?
Este no es el primer marco normativo de nuestra especialidad; ya se han publicado seis programas y cuatro programas oficiales, todos ellos sirviendo de referencia para formar a nuestros residentes. Lo que sí representa es una actualización muy necesaria, ya que el anterior era de hace 20 años, y adapta el marco normativo a la realidad sanitaria actual, a los cambios sociales y tecnológicos, y a las competencias necesarias para el ejercicio de la medicina de familia en la actualidad. Además, pone en valor la formación de la medicina de familia y comunitaria no solo como especialidad asistencial, sino también como disciplina académica con capacidad docente e investigadora, reforzando su posición en el sistema sanitario y en la universidad.
¿Por qué es importante este nuevo POE para la especialidad?
La publicación del POE es relevante porque actualiza el perfil del médico de familia y comunitaria, adaptándolo a las necesidades de la sociedad actual. Refuerza la atención centrada en la persona, la orientación comunitaria, la visión salutogénica y la gestión clínica, incorporando aspectos actuales como la salud digital y la innovación. Mantiene los valores fundamentales de la medicina de familia y nuestra esencia, consolidando su papel como especialidad clínica, científica y humanista.
¿Cómo puede ayudar el manual elaborado a las unidades docentes para la aplicación del POE?
Yo soy jefa de estudios de la Unidad Docente de Valencia, por eso considero que este manual nace precisamente para acompañar a las unidades docentes en el reto que tenemos de la implantación del nuevo programa. Es una guía práctica que ofrece orientación de cómo elaborar la guía del itinerario formativo tipo o cómo planificar las rotaciones de forma personalizada o cómo aplicar herramientas de evaluación basadas en la evidencia, que ya se utilizan hoy en día en muchas de las UUDD, pero no en todas, con lo que puede ayudar a ponerlas en marcha. Además, facilita sobre todo a los tutores y a las tutoras, y a los equipos docentes, a organizar ese seguimiento individual tan necesario de nuestros residentes, cada uno con sus necesidades específicas. En resumen, puede facilitar el trabajo a las UUDD acreditadas y contribuir a una formación más coherente y estructurada con estándares de calidad comunes, manteniendo flexibilidad para adaptarse a cada unidad docente. Además de ser realmente muy visual, incorporando anexos muy prácticos.
¿Qué aspectos del nuevo POE te parecen más innovadores o relevantes para la práctica clínica y docente?
La novedad principal es que el 70% de la formación se realiza en Atención Primaria, convirtiendo el centro de salud en el núcleo formativo del y la residente. Las rotaciones hospitalarias se reorganizan para responder mejor a las competencias necesarias para el ejercicio de nuestra profesión, incorporando ámbitos como la atención familiar, salud comunitaria, investigación y gestión clínica, que ya estaban en el anterior programa, pero ahora se impulsan, y gana en flexibilidad, para adaptarlo a la realidad de las UUDD, muy variables. En España tenemos casi 200 UUDD acreditadas.
Algo novedoso en el nuevo POE es que por primera vez va a ser competencial para la atención a la persona con problemas urgentes, permite la convalidación de dos años, para el acceso de la especialidad de la nueva de Urgencias y Emergencias que, en ese caso, también se da mucha más relevancia en la formación en urgencias y atención a problemas críticos, con un enfoque por competencias más que por número de horas o guardias.
Me gustaría destacar tres aspectos: el enfoque competencial, centrado en la Atención Primaria, y la incorporación de la salud digital, inteligencia artificial y el portafolio electrónico, recientemente publicado antes del verano por la Comisión Nacional, impulsando la evaluación formativa y la autoformación, haciendo el programa más moderno, útil y conectado con la realidad asistencial.
¿Cómo puede ayudar la distribución temporal de la formación, con predominio de Atención Primaria, a los nuevos residentes?
Esta distribución permite que los residentes conozcan y vivan la Atención Primaria con intensidad desde dentro, comprendan la importancia de continuidad asistencial y el seguimiento de sus pacientes, y que interioricen esa visión global de la persona y su familia, su contexto y la comunidad en la que habitan.
Esta experiencia prolongada en Atención Primaria marca una diferencia, que permite comprender la importancia de la longitudinalidad, de la gestión clínica y la gestión de la complejidad, del trabajo en equipo y la relación médico-paciente cercana en el contexto familiar y comunitario, que al final son la esencia de la especialidad. Esta experiencia es clave para adquirir competencias fundamentales que sustentan las buenas prácticas de la medicina de familia comunitaria.
¿Crees entonces que las rotaciones hospitalarias responden a las necesidades competenciales de los residentes?
Es verdad que venimos de un programa que estaba muy centrado en la formación en el hospital. Este nuevo POE incluye un 50% de tiempo de formación en Urgencias, porque éstas son 50% en hospitalaria y 50% fuera, en Primaria y en las UVIs móviles o SAMU, según la comunidad autónoma.
Es por eso por lo que en el rediseño del itinerario formativo se ha tenido en cuenta que haya un mínimo de formación en el hospital, para que el residente pueda conocer la forma de atender a los pacientes desde la cama de un hospital.
Estas rotaciones hospitalarias se han rediseñado desde una mirada competencial, no como un fin en sí mismas. Permiten adquirir habilidades clínicas concretas y reflexionar sobre la continuidad asistencial, integrando esa experiencia en la Atención Primaria.
¿Cómo crees que pueden ayudar a la formación las rotaciones optativas no externas dentro de la unidad?
El nuevo POE, con relación al anterior, ha incrementado la posibilidad de un mes más de rotación optativa, que los residentes valoran especialmente, tanto dentro de la unidad docente como externas, que personalizan la formación y fomentan la innovación, haciendo a los residentes más polivalentes y comprometidos con el aprendizaje continuo, porque ellos deciden sobre parte de su itinerario formativo. Evidentemente, hay una parte que organizamos las UUDD, pero creo que es un aspecto que les hace sentirse protagonistas de su formación. Además de satisfacción, ojalá repercuta en un orgullo de pertenencia, que no en vano, también trabajamos para esto.
¿Qué retos implica la implementación del nuevo programa?
Para ponerlo en marcha es necesario un plan de formación, un mayor reconocimiento del tutor y mejoras estructurales en los centros de salud docentes, tanto en recursos como en organización funcional. Es un reto impulsar el centro de salud como el mejor entorno formativo y garantizar que los residentes puedan adquirir competencias con calidad, incluyendo espacio para su vida personal. Los cambios siempre cuestan, pero los retos son oportunidades, por lo que la transición requiere paciencia y perseverancia, así como el trabajo en equipo entre unidades docentes, tutores y residentes, para asegurar que el programa sea factible y efectivo.
En este sentido, destacaría que la autoevaluación es fundamental, porque permite que los residentes valoren su propio progreso y comparen su percepción con la evaluación de tutores. Esto mejora la comunicación, el seguimiento y la calidad de la formación, asegurando que los residentes adquieran todas las competencias clínicas, comunitarias y de Atención Primaria necesarias para ejercer como médicos y médicas de familia y comunitaria.
Somos referentes de nuestros pacientes, desde el inicio hasta el final de sus vidas, y es vital abordar esta complejidad, y debemos formar con liderazgo. El nuevo POE es muy ambicioso y tenemos que empezar a ponerlo en marcha. Es por eso por lo que hemos preparado esta guía y esperamos que sirva a todas las UUDD para que sea una realidad.
Ana Arbaizar es médica de Familia y Comunitaria, jefa de la Unidad Docente de Valencia, además presidenta de la Comisión Nacional de Medicina Familiar y Comunitaria. En 2024 recibió el Premio semFYC “Labor Docente en Medicina de Familia” por su dedicación en la formación de futuros médicos y médicas de familia, contribuyendo significativamente a la mejora de la educación y la calidad del aprendizaje en los y las residentes de la especialidad.
Descarga el manual aquí.
No te pierdas:
- La entrevista de Jorge Lema sobre el sistema de evaluación y los retos de acreditación de las UUDD
- La entrevista de Elena Polentinos sobre las guardias y el Libro del residente del nuevo POE de la especialidad