Ante el aumento de las ITS: escucha activa, asesoramiento y decisiones compartidas en Atención Primaria
Infecciones como la gonorrea, la clamidia o el VIH han presentado un aumento exponencial en los últimos años en España, sobre todo en hombres jóvenes, tal y como apuntan los últimos datos del Ministerio de Sanidad, publicados en 2023. ¿Qué pueden hacer médicos y médicas de familia para frenar este incremento y cuidar de la salud sexual y reproductiva de los y las pacientes? Lo hablamos con las especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria Mónica Yanes Baonza y Raquel Rodríguez Rodríguez, y coordinadoras del curso de la semFYC “Escuchar, asesorar y elegir: la anticoncepción en la consulta diaria”.
Según el ministerio, entre los años 2021 y 2023 los casos de gonorrea aumentaron un 42,6 %, mientras que los de sífilis se incrementaron en un 24,1 %. Por su parte, las infecciones por clamidia registraron un crecimiento anual del 20,7 % entre 2016 y 2023. Una tendencia al alza que está vinculada a cambios sociales, la relajación en el uso del preservativo y una sexualidad más libre pero menos protegida. En este sentido, se trata de un problema multifactorial, en el que también entra en juego que “la infección por VIH haya pasado a ser una enfermedad crónica con tratamiento, y esto ha llevado a muchas personas a dejar de usar el preservativo o usarlo de forma inconstante”.
Ellos, especialmente afectados
El incremento de ITS en hombres jóvenes, en concreto en aquellos que mantienen relaciones con otros hombres, es una de las tendencias más preocupantes que se están observando en consulta. “Afortunadamente, cada vez se vive una sexualidad más libre, sin tabúes ni miedos, pero por otra parte no se está transmitiendo desde los medios ni desde las administraciones una dinámica de cuidados y protección, principalmente con el uso del preservativo”, apunta Mónica Yanes.
En este grupo poblacional, el descenso del uso del condón se relaciona también con la expansión de la PrEP (profilaxis preexposición). “El VIH ya no está presente desde el miedo, y eso hace que muchas relaciones sean sin protección. La PrEP puede estar reduciendo nuevos casos de VIH, pero al mismo tiempo estamos viendo cómo aumentan otras infecciones que se transmiten por la misma vía”, advierte Raquel Rodríguez.
Más información, sí, pero poco rigurosa; y anticoncepción en varones
En las consultas, Rodríguez y Yanes detectan con frecuencia cómo las redes sociales están influyendo en las decisiones sobre anticoncepción. “Cada vez vienen más mujeres, sobre todo jóvenes, que rechazan usar anticonceptivos hormonales porque una influencer ha dicho que son malas”, comenta Rodríguez. Por eso, insisten en que la formación profesional debe ir acompañada de estrategias de comunicación efectivas, adaptadas a los medios que consumen las nuevas generaciones.
Aunque el debate sobre nuevas formas de anticoncepción para varones lleva años sobre la mesa, las expertas no ven avances importantes en su implantación real. “Sinceramente, llevamos haciéndonos esta pregunta yo diría que al menos 15 años y no tenemos respuesta”, reconoce Raquel Rodríguez. Si bien existen investigaciones en curso, ambas coinciden en que no parece una prioridad en la agenda sanitaria ni social. “Personalmente creemos que, aunque llegara a comercializarse algún método nuevo, la aceptación y su uso sería muy minoritaria”, añade Mónica Yanes, apuntando así a la falta de corresponsabilidad real en materia anticonceptiva.
Escuchar a la mujer y toma de decisiones conjunta, aspectos clave
Ambas expertas parten de una premisa clara: "La mujer es quien elige el método anticonceptivo tras un buen asesoramiento nuestro". En su experiencia, el verdadero reto no está solo en explicar las opciones disponibles, sino en que la persona salga de la consulta “convencida de haber hecho una buena elección y comprenda los efectos del método que ha elegido”, sentencian.
El acompañamiento en la toma de decisiones es otro de los pilares de la entrevista clínica. “Informar, escuchar, ofrecer tiempo y materiales de apoyo son pasos fundamentales cuando la persona tiene dudas. A veces, un par de días de reflexión pueden marcar la diferencia”, afirman.
Además, hacen hincapié en el valor de la escucha activa y del contexto de la consulta, que debe ser privado, sin interrupciones, sin juicios y en un momento oportuno: “Después de un parto, una interrupción voluntaria de embarazo o un test de embarazo negativo son ocasiones en las que muchas mujeres están más receptivas para hablar de anticoncepción”.
“La anticoncepción forma parte de la cartera de servicios de todos los sistemas sanitarios de cada comunidad autónoma y además es una de las competencias de nuestra especialidad. Teniendo en cuenta la proporción de la población que lo va a requerir en algún momento de su vida pensamos que es imprescindible tener una formación adecuada”, explican ambas médicas de familia.
Bajo esta premisa, la semFYC lanza el curso “Escuchar, asesorar y elegir: la anticoncepción en la consulta diaria”, una formación rigurosa, práctica y centrada en la realidad de la consulta de Atención Primaria. “Revisamos cada método anticonceptivo teniendo en cuenta la evidencia científica disponible, pero también abordamos la consulta en sí: cómo asesorar, cómo adaptar la información al perfil de cada paciente”, explican. El enfoque es práctico y contextualizado, con ejemplos y casos clínicos reales, que incluyen situaciones habituales en diferentes etapas vitales y poblaciones. Además, subrayan un aspecto clave: “Ninguna de nosotras tiene conflictos de interés con la industria farmacéutica, lo que garantiza que el contenido del curso es independiente y centrado en las necesidades clínicas”.
“No hacer”: lo que debemos dejar atrás
Uno de los contenidos del curso aborda los errores frecuentes en consulta, como “ser impositivos, elegir por la paciente, o asumir prácticas sexuales sin preguntar… son cosas que aún vemos y que debemos desterrar”, puntualizan, y añaden “también dar por sentado quienes tienen relaciones sexuales con riesgo de embarazo y quienes no. Vivimos en una sociedad muy abierta en relación con las prácticas sexuales y es fundamental abrir la mente, preguntar y escuchar antes de crear nuestras propias conclusiones".
Con todo, en un contexto de creciente complejidad en salud sexual y reproductiva, este curso del programa formativo ELEMENTALES se reafirma como una herramienta necesaria para una Atención Primaria en la que se proporcione acompañamiento, educación y prevención en salud sexual. Porque escuchar, asesorar y elegir son parte del compromiso de la Medicina Familiar y Comunitaria con una atención longitudinal y centrada en las personas.