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La Atención Primaria frente al cáncer colorrectal: fundamental en su detección y prevención

La Atención Primaria frente al cáncer colorrectal: fundamental en su detección y prevención

El cáncer colorrectal constituye un problema de salud de gran relevancia y en aumento en España. Su creciente incidencia y supervivencia, junto con la elevada presencia de factores de riesgo y la posibilidad de realizar un diagnóstico temprano eficaz, ponen de manifiesto la necesidad de reforzar y extender los programas de cribado poblacional, especialmente dirigidos a las personas de entre 50 y 69 años. 

Fecha de publicación: 08 de octubre de 2025

Según el documento Perfiles nacionales del cáncer 2025 del ministerio de Sanidad, el Sistema Europeo de Información del Cáncer (ECIS, por sus siglas en inglés) del Centro Común de Investigación estima que los casos de cáncer aumentarán un 31% entre 2022 y 2040. Si bien la incidencia del cáncer en España es inferior a la mayoría de los países de la UE, el cáncer de mama, el de próstata y el colorrectal, siguen siendo los tipos de neoplasias malignas más diagnosticadas en nuestro país, siendo este último el que ocupa en segundo lugar tanto en hombres como mujeres, y en primer lugar si se consideran los casos en ambos sexos.  

El 70% de los cánceres colorrectales son evitables tan solo a través de medidas dietéticas y nutricionales

 

La Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud, cuya actualización fue aprobada en 2011, aboga por un abordaje integral de cualquier paciente con cáncer, y concreta tres objetivos para mejorar la detección del cáncer colorrectal, cuya incidencia se ha mantenido con una tendencia creciente en España debido a la influencia de los factores de riesgo. En primer lugar, es necesario realizar la detección precoz siempre y en el marco de programas de cribado organizados de base poblacional, a la vez, en segundo término, de la puesta en marcha de campañas de sensibilización para alcanzar un mínimo del 75% de participación. Para ello, el ministerio también determina como tercer objetivo promover el establecimiento de canales de diagnóstico rápido entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria ante signos o síntomas de sospecha de patología oncológica.  

Según Cruz Bartolomé Moreno, médica de familia y coordinadora Cáncer del Programa de Actividades de Prevención y Promoción de la Salud (PAPPS) de la semFYC, “los factores que pueden influir en la incidencia del cáncer colorrectal podemos agruparlos en tres grandes categorías. Por un lado, se encuentran factores genéticos, que tienen un papel importante en algunos casos. Por otro lado, existen determinadas patologías que, con el tiempo, pueden aumentar el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Y finalmente, están los factores modificables, que son aquellos sobre los que sí podemos actuar”. Dentro de estos, destacan los factores ambientales y los relacionados con el estilo de vida. “Sabemos con evidencia científica que ciertos hábitos se asocian a un mayor riesgo de cáncer colorrectal, como el consumo habitual de carnes y alimentos procesados, las dietas ricas en grasas saturadas o azúcares refinados, y un bajo consumo de fibra”, añade Bartolomé Moreno.  

Cruz Bartolomé: "El papel que desempeña la Atención Primaria, tanto en la detección como en la prevención del cáncer colorrectal, es absolutamente fundamental"

 
Abordaje desde la Atención Primaria 

Teniendo en cuenta que se estima que un 70% de los cánceres colorrectales son evitables tan solo a través de medidas dietéticas y nutricionales, el especialista de familia, gracias a su proximidad con los pacientes adquiere un papel fundamental para la prevención del cáncer de colon en sus distintas fases dentro de la práctica clínica habitual.  
 
Para Cruz Bartolomé Moreno “el papel que desempeña la Atención Primaria, tanto en la detección como en la prevención del cáncer colorrectal, es absolutamente fundamental. Hablamos aquí del trabajo conjunto de medicina y enfermería familiar y comunitaria, que tienen una función clave en todas las fases de la prevención.” 

De acuerdo con la especialista de familia, en la consulta se puede practicar la prevención en los cuatro estadios de la enfermedad: primaria, secundara, terciaria y cuaternaria. En cuanto a la prevención primaria “nuestro objetivo principal es modificar los factores de riesgo que se han asociado al desarrollo de este tipo de cáncer. Esto implica promover una alimentación saludable, la práctica regular de actividad física y la reducción del consumo de tabaco y alcohol, entre otros hábitos”, explica la médica de familia.  

En la consulta de Atención Primaria se puede practicar la prevención en los cuatro estadios de la enfermedad: primaria, secundara, terciaria y cuaternaria

 

En lo que respecta en la prevención secundaria, “nuestro papel se centra en el seguimiento de pacientes con antecedentes genéticos o con determinadas patologías que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal”. Igualmente, “también participamos activamente en los programas de cribado, que son una herramienta esencial en esta etapa. Aunque el cribado de cáncer colorrectal es un programa poblacional, Atención Primaria tiene un rol muy importante en su implementación y seguimiento”, añade Cruz Bartolomé.  

Tampoco podemos olvidar la prevención terciaria, en la cual la labor del especialista de familia consiste en “detectar precozmente a las personas que ya han desarrollado la enfermedad y que comienzan a presentar síntomas, con el fin de derivarlas y tratarlas de la forma más rápida y adecuada posible”, detalla la médica de familia.  

Finalmente, Bartolomé Moreno destaca la prevención cuaternaria donde el objetivo “es evitar intervenciones innecesarias o potencialmente dañinas para los pacientes. En este sentido, Atención Primaria tiene un papel esencial, diría incluso el papel más importante, porque somos el primer punto de contacto con la población y quienes mejor conocemos su contexto y necesidades”.  

Formación y herramientas para profesionales 

Para capacitar y dotar de conocimientos actualizados sobre el cribado del cáncer colorrectal y su abordaje desde la consulta a los y las especialistas de Atención Primaria, la semFYC tiene en su oferta formativa el curso Elementales “Herramientas para integrar la prevención del cáncer de colon en la consulta de Atención Primaria”.  

Según Cruz Bartolomé Moreno, que también es coordinadora de este curso, esta formación tiene dos aspectos fundamentales. “Por un lado, los participantes se van a llevar una actualización completa sobre la prevención primaria, secundaria, terciaria y cuaternaria del cáncer colorrectal. Pero, además, algo que consideramos clave —y que muchas veces echamos de menos cuando estamos en consulta— es cómo integrar todo ese conocimiento en la práctica diaria. Por eso, hemos trabajado en buscar y seleccionar herramientas sencillas y prácticas, que realmente se puedan incorporar fácilmente en la consulta del día a día. La idea es que no se quede solo en teoría, sino que sea algo aplicable, útil y adaptable a cada profesional y a cada paciente”, añade.  

¿Qué es lo que aporta este curso respecto a otras formaciones previas sobre el cáncer colorrectal? La médica de familia lo tiene claro: “su enfoque eminentemente práctico. Integra la mejor evidencia científica disponible, pero lo hace a través de herramientas novedosas, visuales y muy aplicables desde el primer momento en la consulta”.   

El objetivo del curso, de 20 horas y en formato online “no es solo que los profesionales se mantengan actualizados, sino que puedan poner en práctica lo aprendido de forma sencilla y efectiva. Además, muchas de las herramientas que presentamos fomentan la toma de decisiones compartidas con los pacientes, algo que consideramos esencial no solo en el abordaje del cáncer colorrectal, sino en cualquier ámbito de la atención sanitaria”, añade.   
 
En conclusión, la prevención y detección precoz del cáncer colorrectal son pilares fundamentales en la reducción de su incidencia y mortalidad. En este sentido, la Atención Primaria desempeña un papel central en la promoción de hábitos saludables, el seguimiento de pacientes de riesgo y la implementación de programas de cribado, por lo que es vital poder contar con formación que les permita actualizar conocimientos basados en la mejor evidencia científica y facilitar su integración práctica en la consulta diaria.  
 

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