Cinco años financiando tratamientos para dejar de fumar: avances, retos y futuro en la sanidad pública
El tabaquismo sigue siendo la principal causa prevenible de enfermedad y muerte en España, y se vincula a más de 25 problemas de salud, incluyendo cáncer, enfermedades cardiovasculares y EPOC. A pesar de ello, en 2023, el 16,6% de la población mayor de 15 años declaró fumar a diario. Un contexto en el que la financiación pública de tratamientos para dejar de fumar cobra especial relevancia, tal como analiza el reciente artículo “Efectividad del programa de financiación de la deshabituación tabáquica en la sanidad pública”, publicado en la revista Atención Primaria.
De la mano de los médicos de familia e integrantes del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) Francisco Camarelles Guillén, César Minué Lorenzo y Rodrigo Córdoba García, este texto destaca que “la efectividad de la financiación pública de la deshabituación tabáquica se relaciona con un aumento de las tasas de abandono”, ya que la cobertura financiera total incrementa exponencialmente la abstinencia a los seis meses o más, comparado con la ausencia de intervención. Asimismo, apunta a que esta financiación “impulsa el uso de tratamientos farmacológicos y conductuales”, facilitando el acceso especialmente a grupos con menores ingresos y menor nivel educativo.
Limitaciones que frenan el alcance del programa
Sin embargo, el artículo advierte sobre limitaciones importantes en el programa, como “problemas en el acceso a los medicamentos, la falta de formación específica e implicación de los profesionales sanitarios, y la necesidad de acompañamiento conductual sistemático”. En este sentido, se detalla que “no basta con prescribir un fármaco para ayudar a dejar de fumar, es necesario proporcionar ayuda cognitivo conductual y seguimiento” para asegurar la adherencia y el éxito del tratamiento.
Desde el punto de vista económico, financiar medicamentos para dejar de fumar “es coste-efectivo y puede generar ahorros netos para los sistemas de salud” al reducir enfermedades relacionadas con el tabaco y los costes sanitarios asociados. Además, en determinados grupos poblacionales, la financiación pública supone “un ahorro considerable en costes sanitarios a lo largo del tiempo, compensando con frecuencia la inversión inicial”.
Herramientas para médicos y médicas de familia
No obstante, tras cinco años de implementación, la intervención con fármacos ha tenido “un bajo alcance y un escaso cumplimiento del tratamiento recomendado”, ya que cerca del 50% de los y las pacientes sólo recoge un envase de medicación. Aunque entre 2020 y 2023 se ha registrado una disminución del 3,2% en el porcentaje de fumadores, el artículo advierte de que “no podemos inferir que sea solo por la financiación de la deshabituación tabáquica”.
Para avanzar en esta materia, se proponen varias recomendaciones, entre ellas “consolidar el enfoque integral de cesación tabáquica desde la Atención Primaria”, potenciar la formación y los recursos para profesionales, mejorar los sistemas de registro y seguimiento, y “eliminar las condiciones que se exigen para su financiación”. Asimismo, se sostiene que “la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos por parte de enfermería puede hacer más accesible la ayuda para dejar de fumar”.
El Plan Integral de Tabaquismo 2024-2027 incluye como prioridades la unificación de registros, la incorporación de nuevos medicamentos a la financiación y la extensión de la intervención en tabaquismo al ámbito hospitalario, con el fin de fortalecer la prevención y el control del tabaquismo en España.
Como conclusión, aunque el programa de financiación de fármacos para ayudar a dejar de fumar “ha supuesto un avance importante”, su éxito “depende de una implementación equitativa, de su calidad y que esté basada en la evidencia”. Por ello, es fundamental “seguir evaluando, mejorando y reforzando este programa dentro y fuera de la Atención Primaria”, complementándolo con otras medidas eficaces y coste-efectivas en la lucha contra el tabaquismo.