¿Cómo impacta el cáncer de mama en las supervivientes?
Un estudio de la revista Atención Primaria revela que las supervivientes de cáncer de mama una vez finalizados sus tratamientos continúan enfrentándose a importantes desafíos emocionales, sociales y laborales, poniendo de relieve la necesidad de un abordaje integral más allá del tratamiento oncológico.
El artículo titulado “Repercusiones laborales y sociales en la calidad de vida de mujeres supervivientes de cáncer de mama”, en el que han participado diferentes especialistas de medicina de familia de la semFYC entre los que destacan el coordinador del grupo de trabajo de Cáncer de la sociedad científica, Roberto Bernal, y la coordinadora de Cáncer del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS), Cruz Bartolomé, analiza la calidad de vida de más de 1.200 mujeres en España y su relación con factores laborales, sociales y de salud tras el cáncer.
Concretamente, el estudio ha contado con 1.293 mujeres con una mediana de edad de 52 años y ha constatado niveles elevados de afectividad negativa —entendida como la presencia persistente de emociones como tristeza, ansiedad o irritabilidad—, un fenómeno que persiste incluso años después de superar la enfermedad. Según este informe, este malestar emocional se asocia de forma significativa con diversas dimensiones de la vida cotidiana.
La vuelta al mundo laboral tras la enfermedad
Uno de los hallazgos más relevantes es el fuerte impacto que tiene el cáncer de mama en el ámbito laboral en las supervivientes. Mientras el 15,4% de las participantes afirma haber sido obligada a cesar su actividad profesional, cerca del 8% confirma haber sido despedida durante el proceso oncológico.
“Este resultado es consistente con estudios previos que han documentado cómo los cambios de empleo, como el desempleo o la incapacidad para trabajar, se asocia con mayor angustia psicológica y peor calidad de vida”. De igual forma, teniendo en cuenta que España es un país donde “la protección laboral durante procesos de enfermedad crónica está regulada”, los datos del estudio “ponen de manifiesto que aún existen barreras para la reincorporación laboral de las supervivientes, posiblemente relacionadas con estigmas, falta de flexibilidad en los puestos de trabajo o discriminación”.
Aislamiento y deterioro del bienestar emocional
El estudio también pone el foco en la esfera social. La evitación social emerge como otro factor crítico asociado a la afectividad negativa. Este dato es especialmente relevante “ya que sugiere un círculo vicioso: las mujeres con mayor afectividad negativa tienden a evitar contextos sociales, que a su vez puede aumentar su aislamiento y empeorar su estado emocional”. Este aspecto refuerza el papel clave de disponer de apoyo social como elemento protector de la salud mental.
Problemas financieros y calidad de vida
Asimismo, los problemas financieros derivados del cáncer —como la pérdida de ingresos o los gastos indirectos asociados a la enfermedad— se relacionan con un mayor malestar emocional. Aunque el sistema sanitario español es universal, “estos problemas podrían estar relacionados con pérdidas de empleo, reducciones de jornada o gastos indirectos —transporte, cuidados, adaptaciones en el hogar—que no siempre están cubiertos” y suponen una merma en la capacidad adquisitiva y en la calidad de vida de las supervivientes.
Otros efectos: aumento del consumo de tabaco y alimentación
En relación con los hábitos de vida, las mujeres con mayor afectividad negativa presentaron una mayor probabilidad de consumir tabaco y alimentos ultraprocesados, que podría “reflejar el uso de estas sustancias como mecanismos de afrontamiento ante el estrés emocional”.
Contrariamente a este hecho, los datos confirman que el consumo de alcohol fue menor. Los especialistas apuntan que podría ser “debido a interacciones con medicamentos, como la hormonoterapia, o por recomendación médica, aunque se necesitan más estudios para confirmar esta hipótesis”.
¿Qué afecta más a las supervivientes?
Sin perder de vista lo comentado anteriormente, los resultados apuntan a los síntomas físicos como la fatiga, el dolor y los problemas cognitivos como detonantes del malestar emocional. Además, también aquellas supervivientes que consideran que “el tipo de vida que llevan no es nada saludable, y las que tienen miedo a la recurrencia, problemas financieros y el reconocimiento de un grado de discapacidad”.
De igual forma, aunque la mayoría de los datos obtenidos por las mujeres tras recibir tratamientos oncológicos no mostraron una asociación significativa con la afectividad negativa, desde el punto de vista clínico, solo la hormonoterapia se asoció con una ligera mayor afectividad negativa, aunque con un impacto limitado.
Abordaje desde la Atención Primaria
Fruto del estudio, los autores destacan que estos resultados subrayan la necesidad de realizar un enfoque multidisciplinar en el seguimiento de las supervivientes de cáncer de mama. La Atención Primaria, en coordinación con servicios sociales y laborales, juega un papel clave para ofrecer un acompañamiento integral que incluya:
- Apoyo psicológico y laboral, a través de programas específicos en colaboración con servicios sociales.
- Intervenciones laborales que consideren las necesidades de las supervivientes como horarios flexibles, adaptaciones en el puesto de trabajo o programas de reinserción.
- Prevención del aislamiento social con terapias grupales o intervenciones comunitarias que fomente la sociabilización y reduzcan el estigma asociado al cáncer.
- Educación y promoción de estilos de vida saludables.
Los investigadores concluyen con la idea de que “las mujeres supervivientes de cáncer de mama en España presentan niveles elevados de afectividad negativa, que se asocian de manera significativa con repercusiones laborales y evitación social” y que este estudio debería considerarse “como una primera aproximación” y ser un punto de partida para futuras investigaciones que permitan profundizar en los factores que influyen en la calidad de vida de las supervivientes y avanzar hacia modelos de atención más completos y centrados en la persona.
Para más información:
- Ya puedes leer el artículo completo clicando aquí
- Nota de prensa de la semFYC sobre el estudio: La coordinación entre Atención Primaria y los psico-oncólogos: clave para la mejora de la calidad de vida de las supervivientes de cáncer de mama
- Artículo sobre el consumo del alcohol y el riesgo de padecer cáncer: “El alcohol aumenta el riesgo de padecer cáncer, también en pequeñas cantidades”
- Nota de prensa: Especialistas en Medicina de Familia reclaman equiparar el alcohol al tabaco como causa prevenible de cáncer