¿Cuánto sabes sobre las garrapatas? Respondemos a tus preguntas
Con la llegada del verano, aumentan las excursiones, las acampadas y las jornadas al aire libre, pero también lo hace la actividad de las garrapatas, unos artrópodos arácnidos que son vector de transmisión de varias enfermedades infecciosas como la enfermedad de Lyme, la fiebre Botonosa o la TIBOLA. Siempre pensamos en ellas principalmente en primavera y verano, aunque lo cierto es que también las podemos encontrar durante todo el año, especialmente en zonas con clima templado. ¿Sabes cómo protegerte de sus picaduras?
Desde la semFYC queremos responder a todas tus dudas, por lo que hemos consultado con Nel·lo Monfort y Juan Bellido, médicos de familia del grupo de trabajo de Medicina Rural de la sociedad científica, para saber qué hacer si nos topamos con ellas. Ellos lo tienen claro: ante las garrapatas lo mejor es protegerse, revisar y actuar.
¿Qué es una garrapata y por qué debemos protegernos de sus picaduras?
Las garrapatas son artrópodos (arácnidos) que se alimentan de sangre de vertebrados por lo que pueden ser vectores transmisores de varios agentes infecciosos (virus, bacterias, protozoos) que pueden causar enfermedades graves. ¿Sabías que su saliva tiene sustancias anestésicas y hacer que no nos demos cuenta de su picadura? Es por eso por lo que es importante detectarlas y extraerlas cuanto antes, ya que el riesgo de transmisión de enfermedades aumenta si permanecen más de un día adheridas.
- ¿Qué medidas puedo tomar para prevenir las picaduras de garrapata durante actividades al aire libre?
La mejor defensa ante las garrapatas es la prevención así que aquí os dejamos unos tips:
- Antes: Usa ropa de manga y pantalón largos, preferentemente de colores claros, y mete los pantalones dentro de calcetines o botas, y no olvides aplicar repelentes con picaridina (también denominada icaridina) para una protección duradera en la piel expuesta, la ropa y tu equipo.
- Durante: Camina por el centro de los senderos, evita el contacto con vegetación alta, arbustos y hojarasca, y no te sientes directamente en el suelo. ¡¡Las garrapatas pueden estar ahí!!
- Después: Una vez realizada la actividad, revisa minuciosamente tu cuerpo, especialmente zonas cálidas y húmedas como las ingles, el ombligo, las axilas, cuello, y detrás de las orejas. También tobillos, pantorrillas, detrás de las rodillas, ombligo, cintura y cuero cabelludo. Dúchate y lava la ropa a alta temperatura por si hubiera alguna garrapata aún, y no olvides a tus mascotas: revísalas a fondo y protégelas con antiparasitarios externos.
Recuerda que la garrapata no alimentada puede ser bastante pequeña, de unos 5-6 mm, mientras que las alimentadas son fácilmente visibles, así que revisa tu cuerpo cuidadosamente en un lugar bien iluminado.
¿Quiénes son los grupos más vulnerables a las picaduras y sus complicaciones?
Los más expuestos a las garrapatas son aquellos que trabajan, viven o realizan actividades en zonas con presencia de garrapatas, mientras que los más vulnerables a sus potenciales complicaciones graves son los niños pequeños, las embarazadas y las personas con sistemas inmunitarios comprometidos.
¿Cómo se debe retirar una garrapata correctamente?
Para extraerla necesitas unas pinzas para agarrarla lo más cerca posible de la piel (en la cabeza). Después, tira suavemente hacia arriba, sin apretar el cuerpo, ni girar ni retorcer, hasta que se suelte. Luego limpia la zona con agua, jabón y un antiséptico.
Es importante hacerlo así y no utilizar métodos caseros como quemar o aplicar aceite, ya que pueden aumentar el riesgo de infección.
¿Cuándo debo acudir al centro de salud tras una picadura de garrapata?
- Los médicos de familia recomiendan consultar siempre:
- Si aparecen síntomas como una mancha roja que se expande (eritema migratorio), fiebre, dolor de cabeza, fatiga o ganglios inflamados.
- Si la garrapata ha estado adherida a la piel más de 24 horas. El riesgo de transmisión de enfermedades aumenta si la garrapata permanece adherida durante más de 24 horas, especialmente si supera las 36 o 48 horas
- Si no estás seguro de haberla retirado correctamente.
- Si la mancha o inflamación local empeora o no mejora tras unos días.
¿Es necesario conservar la garrapata tras retirarla?
No es obligatorio, pero lo cierto es que puede ser útil guardarla en un recipiente hermético con algodón húmedo o alcohol por si se presentan síntomas posteriores, para su identificación. Eso sí, lo importante es conocer la fecha, el lugar y la duración de la fijación de la picadura, ya que puede orientar a las y los especialistas sanitarios en el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
¿Cuándo está justificada la profilaxis antibiótica tras una picadura?
En general, no se recomienda profilaxis rutinaria en España, solo en casos específicos, como cuando la garrapata es del género Ixodes, ha estado adherida más de 24 horas (especialmente más de 48) y la picadura se ha dado en una zona de alta prevalencia de enfermedad de Lyme. La administración del antibiótico debe ser dentro de las primeras 72 horas, en adultos sin contraindicaciones, y nunca en menores de ocho años, embarazadas o lactantes.
¿Qué enfermedades transmiten las garrapatas en España?
Las principales enfermedades que pueden transmitir las garrapatas en nuestro país son:
- Enfermedad de Lyme
- Fiebre botonosa mediterránea
- TIBOLA
- Tularemia
- Anaplasmosis y babesiosis (menos frecuentes)
- Fiebre recurrente transmitida por garrapatas (muy rara)
- Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (en algunas regiones, enfermedad grave)
Por eso, y como más vale prevenir que curar, no lo olvides, ante las garrapatas: protégete, revisa y actúa. ¡Feliz verano!