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Cuando la formación sale de la consulta: la revista ‘Comunidad’ muestra una experiencia para que residentes descubran activos de salud en el barrio

Cuando la formación sale de la consulta: la revista ‘Comunidad’ muestra una experiencia para que residentes descubran activos de salud en el barrio

La formación en Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria no se limita a la consulta. Conocer el barrio, sus recursos y a las personas que lo habitan es una pieza esencial para una Atención Primaria integral, orientada a la promoción de la salud y a la reducción de desigualdades. Así lo demuestra una experiencia formativa desarrollada en el Centro de Atención Primaria (CAP) Jaume Soler, en Cornellà de Llobregat (Barcelona), y publicada recientemente en la revista Comunidad

Tiempo de lectura: 2 minutos
Fecha de publicación: 24 de diciembre de 2025

En un original breve, se describe un taller de introducción a la salud comunitaria dirigido a residentes de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria, que se realiza desde el año 2021 coincidiendo con su incorporación al centro. El objetivo es doble: explorar de forma activa la comunidad donde trabajarán durante su residencia y adquirir competencias básicas en salud comunitaria desde el inicio de la especialidad. 

Aprender salud comunitaria desde el territorio 

La actividad combina una parte teórica y otra práctica. En primer lugar, las y los residentes reciben formación sobre conceptos clave como activos en salud, prescripción social y metodologías participativas. Posteriormente, participan en un paseo comunitario por los barrios de Gavarra y el Pedró, donde identifican recursos del entorno —asociaciones, equipamientos, espacios públicos o iniciativas comunitarias—, los sitúan en un mapa y los documentan mediante fotografías. 

Este trabajo se completa con la técnica de fotovoz, una herramienta participativa que utiliza la imagen para promover la reflexión crítica y visibilizar las fortalezas de la comunidad. El resultado final es un mapa de activos de salud y un material audiovisual o mural que se integra en el portafolio formativo de las y los residentes. 

Resultados positivos y aprendizaje compartido 

Desde su puesta en marcha, se han realizado cuatro ediciones del taller, en las que han participado 13 residentes. Todas las personas participantes destacaron la utilidad de la experiencia, especialmente quienes no conocían previamente la ciudad. En pocas horas, pudieron familiarizarse con los recursos comunitarios disponibles y comprender mejor el contexto social de la población a la que atienden, facilitando una prescripción social más ajustada y realista. 

Además, el taller favoreció la cohesión del grupo al inicio de la residencia y reforzó la mirada comunitaria como parte inseparable de la práctica clínica. 

Integrar lo comunitario desde el inicio de la especialidad 

La experiencia del CAP Jaume Soler refuerza la idea de que la formación en salud comunitaria debe comenzar desde los primeros momentos de la especialización, al mismo nivel que la formación clínica. Los nuevos programas formativos de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria avanzan en esta línea, apostando por una Atención Primaria orientada a la comunidad y basada en activos. 

Tal y como concluye el artículo, iniciativas como esta son reproducibles en otros centros docentes y constituyen una herramienta eficaz para acercar a los futuros profesionales a la realidad social de su entorno, promoviendo una Atención Primaria más cercana, integral y comprometida con la salud de la comunidad. 

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