Francisco Beneyto: "Resuelve más, deriva menos y siéntete más eficaz en tu consulta con la cirugía menor”
La Cirugía Menor (CM) es una de las competencias clave en la práctica diaria del médico y médica de familia. Desde 1996, está reconocida oficialmente como una prestación propia de la Atención Primaria dentro de la Cartera de Servicios del SNS, lo que subraya su relevancia clínica, organizativa y formativa. En este contexto, la semFYC ha lanzado la novena edición de su Curso de Cirugía Menor —una formación que, en pocos días, ha completado todas sus plazas disponibles—.
En esta entrevista, hablamos con Francisco Beneyto, médico de familia y miembro del equipo docente del curso, para conocer de primera mano la importancia de dominar esta técnica, las novedades de esta edición y cómo se asegura una formación rigurosa y aplicable desde el primer día.
Y si te has quedado sin plaza… aún estás a tiempo de seguir formándote en otra competencia clave de la consulta de Atención Primaria: la dermatoscopia.
¿Por qué consideras fundamental que los médicos y médicas de familia dominen técnica de cirugía menor (CM)?
Hay muchos motivos que explican la importancia de esta formación. En primer lugar, la CM, además de estar contemplada y reconocida en la Cartera de Servicios del SNS desde 1996 como una prestación propia de la Atención Primaria que se debería ofertar a nuestros pacientes (RD 63/1995 y RD 1030/2006 del SNS), constituye una de las áreas básicas en la formación del médico de familia, siendo considerada una habilidad fundamental en el programa de la Especialidad de MFyC.
Una formación adecuada en técnicas básicas de cirugía menor permite la resolución de gran parte de los problemas de salud a los que se enfrenta el médico de familia en la práctica diaria, susceptibles de ser solucionados de forma razonable, rápida, eficaz y eficiente en los Centros de Salud evitando las derivaciones innecesarias a otros especialistas (desplazamientos, listas de espera, etc..).
Todo ello redunda, sin duda, en la mejora de la calidad asistencial, la satisfacción de nuestros pacientes y el refuerzo de la relación médico-paciente, como demuestran los estudios de satisfacción realizados, al ofrecer soluciones inmediatas y con garantía, en el propio centro de salud.
Así pues, a cirugía menor se configura como una prestación técnicamente asumible por la mayoría de los profesionales sanitarios bajo condiciones adecuadas de adiestramiento y capacitación, y que contribuye al desarrollo de las posibilidades de la Atención Primaria, que se caracteriza por la continuidad y la accesibilidad, y con base en el trabajo de equipo.
En resumen, se podría decir que, dentro de las actividades propias de médico o médica de familia, la cirugía menor es, sin duda, una actividad gratificante para el profesional y satisfactoria para nuestros pacientes.
¿Qué objetivos te has marcado para esta edición del curso y qué novedades incluye respecto a otras anteriores?
Desde de la primera edición del curso, hace ya nueve años, el equipo docente ha ido incorporando, de acuerdo a las posibilidades del formato del curso, las propuestas y sugerencias de los asistentes en cuanto a mejoras en los contenidos, metodología aplicada, actividades, casos clínicos, etc. Gracias a este feedback se ha podido llegar al contenido actual que, año tras año, es bien valorado por los alumnos.
Concretamente, en esta edición como novedad, hemos incorporado nuevos casos clínicos interactivos, simulaciones de escenarios reales y una actualización de materiales audiovisuales para facilitar el aprendizaje visual y práctico. Intentamos así colaborar en la consolidación de la autonomía quirúrgica del médico/a de familia, con especial énfasis en la toma de decisiones clínicas, la destreza técnica y la seguridad del paciente.
El curso combina formación online con un taller presencial obligatorio. ¿Qué ventajas tiene este enfoque mixto?
El formato mixto permite al alumno/a adquirir conocimientos teóricos adaptados a su disponibilidad desde cualquier lugar, pudiendo revisar los contenidos teóricos con profundidad e interaccionar con docentes y discentes a través de los foros en todo momento. consolidar las competencias prácticas mediante la adquisición y/o entrenamiento supervisado de habilidades manuales durante el taller presencial. Esta combinación maximiza el aprendizaje, fomenta la reflexión previa y garantiza que la práctica se realice con una base sólida y segura.
La interacción directa con el profesor y resolución de dudas en tiempo real que se ofrece durante el curso es un aspecto siempre valorado positivamente por los discentes.
En el taller práctico, ¿qué técnicas quirúrgicas podrá dominar el alumno/a al terminar?
El taller está dividido en cinco partes. En la primera, además de comentar los distintos modelos organizativos (entre los asistentes que proceden de distintas Autonomías), se comentan las posibles dudas no resueltas en los foros del curso, tanto sobre el contenido teórico, como los casos clínicos, actividades, etc.
En la segunda parte se visualizan y comentan videos sobre técnicas habituales en CM: lesiones epidérmicas, dérmicas y subdérmicas, así como CM en urgencias y otras técnicas especiales que pudieran surgir en el taller.
En la tercera parte repasamos los tipos de las suturas útiles en CM, así como el manejo de instrumental como Punch-Biopsy, Curetas, etc., con la supervisión directa de los docentes, cada alumno practicará todas las técnicas con el instrumental, simuladores etc. que se suministra en el taller.
Por último (partes 4 y 5) se divide a los alumnos en tres grupos (tres estaciones) para practicar en grupo reducido técnicas de:
- Criocirugía. Abordaje de lesiones: técnicas y usos en CM (se dispondrá de NL y simuladores)
- Electrocirugía. Técnicas y uso del bisturí eléctrico (se dispondrá de bisturí eléctrico y simuladores)
- Cirugía ungueal: repaso a la patología ungueal susceptible de técnicas de CM (se dispondrá de instrumental y simuladores)
Todo el taller se realiza con un enfoque práctico, realista y adaptado a los recursos del centro de salud (todos los docentes somos MF)
¿Cómo tratáis la seguridad y los aspectos médico-legales en el curso?
La seguridad del paciente (y del interviniente) es un eje transversal del curso. Abordamos protocolos de asepsia, consentimiento informado, documentación clínica y criterios de derivación. Además, se analizan casos reales desde el punto de vista médico-legal para que el profesional actúe con confianza y respaldo normativo.
Este enfoque integral asegura que los profesionales adquieran no solo destrezas técnicas, sino también el compromiso con la seguridad y la protección legal del paciente y del propio médico en el ejercicio de la cirugía menor.
¿Cómo se asegura que los alumnos realmente adquieren las competencias necesarias?
En primer lugar, a través de las actividades y casos clínicos, así como las evaluaciones continuas y autoevaluaciones que se desarrollan durante la parte online.
En la sesión practica-presencial, mediante la supervisión directa por parte de los docentes y feedback personalizado. Cada alumno/a recibe orientación específica para mejorar su técnica y se verifica que haya alcanzado los estándares mínimos de competencia antes de finalizar el curso.
¿Qué te han transmitido los alumnos de ediciones anteriores?
Lo que más destacan es el enfoque práctico del curso, el ambiente de aprendizaje colaborativo, la calidad del material didáctico y la cercanía del equipo docente. Pero sobre todo se destaca la aplicabilidad inmediata de lo aprendido.
Muchos nos cuentan que tras el curso van a realizar procedimientos quirúrgicos en su centro de salud con mayor seguridad y confianza.
En una frase, ¿cómo animarías a un médico o médica de familia a apuntarse al curso?
Como ya se ha comentado, la CM en AP, en mi opinión, es una actividad gratificante para el profesional y satisfactoria para nuestros pacientes. Por tanto, yo le diría: “Si quieres resolver más, derivar menos y sentirte más eficaz en tu consulta, este curso te dará las herramientas que necesitas para hacerlo con mayor seguridad y confianza”.