Ignacio Manuel Sánchez Barrancos: “La ecografía no es patrimonio de sabios, sino una herramienta que acerca, conecta y resuelve”
Durante años, Ignacio Manuel Sánchez Barrancos ha sido uno de los grandes impulsores de la incorporación de la ecografía clínica en el día a día de la Medicina Familiar y Comunitaria. Coordinador del Grupo de Trabajo de Ecografía de la semFYC, celebra, actualmente, un hito esperado: la inclusión de esta herramienta como competencia básica en el nuevo Programa Oficial de la Especialidad (POE). Conversamos con él sobre este logro y acerca de la vocación de enseñar a abordar lo invisible con los ojos del ultrasonido.
¿Qué opinión tienes del papel de la ecografía en el nuevo programa de la especialidad?
Incluir la competencia de ecografía clínica en el programa de la especialidad terminará definitivamente la polémica sobre la idoneidad del especialista en Medicina Familiar y Comunitaria para el uso de esta técnica. Lo único que echamos de menos es la mención específica a la ecocardioscopia, que se puede entender representada en las aplicaciones de la ecografía en la atención a las urgencias; y la ecografía ocular, aunque ambas estaban contempladas en un documento de recomendaciones que elevamos desde el Grupo de Trabajo de Ecografía a la Comisión Nacional de la Especialidad en la fase de consulta pública de la elaboración del programa.
En relación con la versión previa, otorga carta de naturaleza a la ecografía como elemento esencial de la práctica clínica diaria de los y las especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria, lo que implica además la obligatoriedad de las unidades docentes de ofrecer esta formación específica, por una parte; y, por otra, de dotarse de tutores y tutoras que puedan enseñarla a los residentes.
Una tercera derivada es la obligación de las administraciones de dotar a los centros de salud docentes de ecógrafo con la doble finalidad asistencial y formativa.
¿Cómo ha evolucionado la formación en ecografía en la semFYC durante los 11 últimos años (desde que se puso en marcha la primera edición del curso “Ecografía Clínica para Medicina de Familia”)?
Desde el Grupo de Trabajo de Ecografía de la semFYC teníamos claro desde el inicio que la ecografía no es patrimonio de sabios, sino una herramienta para el clínico, que con su concurso mejora la eficacia de sus intervenciones porque le muestra la anatomía y la función de los órganos internos permitiendo apreciar en ellos la normalidad o la patología de forma inmediata.
Nuestra línea editorial ha sido siempre enseñar la ecografía de forma secuencial y progresiva, empezando por lo básico, continuando con la técnica de exploración y el reconocimiento de la normalidad (estos dos aspectos son cruciales, y los más difíciles de adquirir habitualmente) y terminando con el encaje en los escenarios clínicos donde su uso resulta rentable, porque los hallazgos ecográficos de la normalidad y la patología en ellos son claramente diferentes, distinguibles y en cierto modo también predecibles después del estudio.
Lo que ha ido evolucionando es el material docente, que se ha ido nutriendo de imágenes más nítidas y vídeos de mayor calidad que ilustran los hallazgos de forma muy visual y acortan la curva de aprendizaje para profesionales ya iniciados, la experiencia acumulada en los foros de debate con las cuestiones muchas veces complejas planteadas por los alumnos, y además hemos ido incorporando aspectos novedosos como la ecografía ocular, la ecografía multiórgano o multiventana o la ecografía vascular extendida.
¿Cómo mejora la ecografía la práctica de los médicos y las médicas de familia?
La ecografía nos ayuda y nos obliga a explorar, y abre un abanico de posibilidades que sin su concurso no son ni quiera imaginables. Por ejemplo, permite diagnosticar problemas de salud por sí misma como técnica de imagen, orientando de modo decisivo el manejo clínico, tanto en el sentido de poderlo abordar desde nuestra consulta, como en el de obligar a derivarlo con diferente criterio de prioridad, según la gravedad de los hallazgos. Esto ya por sí solo es crucial para una buena atención clínica.
Además, permite realizar técnicas o procedimientos intervencionistas (infiltración de fármacos en articulaciones o estructuras lesionadas, drenaje de colecciones o abscesos) de forma guiada o ayudada mejorando la indicación o la precisión de estas, y por tanto su eficacia y seguridad evitando iatrogenias. Todo esto en un periodo de tiempo limitado y ágil, adaptado a la condición clínica de los pacientes. Sin olvidar que la realización de la ecografía nos obliga a acercarnos y a tocar a nuestros pacientes, lo cual fortalece la relación médico-paciente. Todos estos aspectos dibujan un entorno asistencial más resolutivo, adaptado a la necesidad clínica, ajustado a los tiempos de actuación necesarios y en definitiva más satisfactorio para profesionales y usuarios del sistema.
Háblanos sobre el diseño de los cursos. ¿Qué objetivos tienen y cómo es la relación entre alumnado y cuerpo docente?
El diseño de los cursos que se prolongan durante un semestre o cuatrimestre completo incluye inicialmente las bases de la ecografía con finalidad exploratoria y diagnóstica. Enseñamos en qué consisten los ultrasonidos, cómo se modulan y representan en la pantalla y cómo interaccionan en el organismo para aprender a interpretar sus ecos. Posteriormente, mostramos cómo se ven y funcionan los diferentes tejidos y órganos cuando están sanos, y qué destrezas debe adquirir el profesional para sortear los obstáculos universales (aire, hueso) y particulares de cada paciente mediante los modos de situar la sonda, el empleo de ventanas ecográficas rentables y sus alternativas en caso de dificultad.
Los cursos de carácter semipresencial incluyen a continuación una fase práctica para aquilatar estos conceptos y habilidades, básicas para una buena exploración ecográfica, guiados por tutores experimentados en el uso cotidiano de la técnica. Y, en tercer lugar, todos nuestros cursos terminan con la descripción e ilustración de los escenarios clínicos de uso en nuestro ámbito, con imágenes y vídeos de casos clínicos reales que abordan los diferentes diagnósticos que pueden surgir ante el cuadro clínico de los pacientes.
En cuanto a la interacción entre alumnos y tutores en nuestros cursos, ésta se realiza a dos niveles diferentes. Por una parte, al estudiar los contenidos on line, los tutores proponen algunas cuestiones a debate, además de la realización de encuentros virtuales en los que se convoca al grupo de alumnos para resolver dudas planteadas por ellos, o en ausencia de ellas se les aportan video-clases o casos clínicos adicionales más seleccionados sobre los que pueden hacer consultas sobre la marcha.
Por otro lado, está la interacción personal, directa y adaptada a cada alumno en las sesiones presenciales, donde organizamos las prácticas en rotaciones que permiten a los asistentes llevarse un poquito de cada uno de los tutores porque las distribuimos de modo que todos los alumnos comparten alguna rotación con cada uno de ellos.
¿Qué tipo de escenarios clínicos encontrará el alumnado en el curso “Ecografía Clínica para Medicina de Familia”?
Pues tal y como están estructurados y desarrollados los cursos, procuramos que se lleven todos los escenarios posibles. En todos ellos proponemos casos clínicos reales con imágenes y vídeos ilustrativos obtenidos de nuestras consultas o servicios de urgencias por lo que pensamos que abarcamos todo el espectro posible en situaciones de la práctica clínica, tanto en el centro de salud, como en el domicilio o en urgencias.
Infórmate sobre la 11.ª del curso de Ecografía Clínica para Medicina de Familia
¿Y en el de “Ecografía hepatobiliar”?
En el curso online de ecografía hepatobiliar, como en todos los monográficos, intentamos ofrecer a los alumnos el mayor nivel de detalle de la ecografía en ese ámbito, con los mejores recursos para mejorar su competencia exploratoria detallando y describiendo los trucos, las alternativas y las variantes anatómicas, así como en su aplicación clínica, ofreciendo los casos más completos y complejos con la mayor profundidad. Se detallan más y de forma más exhaustiva herramientas como el Doppler, en lo que se corresponde con un nivel formativo más avanzado.
Infórmate sobre la 6.ª edición del curso de Ecografía hepatobiliar.
¿Por qué crees que es importante formarse en ecografía vascular?
Es habitual que cuando hacemos formación en ecografía general se detallen poco algunos aspectos que se reservan para el nivel avanzado. En este sentido, en el curso monográfico de ecografía vascular profundizamos mucho más en los aspectos técnicos del estudio de los flujos vasculares y de la comprobación de la permeabilidad del sistema venoso profundo distal. Ambos aspectos permiten optimizar mejor el rendimiento de nuestros equipos y dispositivos ecográficos en cualquier condición clínica, y no se encuentran cubiertos con el mismo nivel de profundidad en los cursos generales. Optimizar los parámetros modificables del Doppler para mejorar sus estimaciones, diagnosticar las trombosis venosas superficiales y las profundas por debajo de la rodilla con encaje en sus diferentes opciones de manejo, así como aprender a valorar la patología arterial periférica y el Doppler de troncos supraaórticos son aspectos que nos quedaban por desarrollar y en este curso se han visto cubiertos con la adecuada profundidad.
Infórmate sobre la 2.ª edición del curso de Ecografía vascular.
¿Qué les dirías a aquellos y aquellas profesionales que aún no se han formado en ecografía?
Les diré solamente que no tengan reparo en acercarse a la formación en ecografía. Si tienen curiosidad, lo pueden hacer y visualizar de forma sencilla a través del curso breve ELEMENTAL “Ecografía clínica: un cambio radical en tu actividad profesional” que es muy básico y tiene la pretensión de crear la expectativa y motivar a hacer otra formación más extensa y que después tampoco dejen de incorporar lo aprendido a su práctica habitual, porque es una competencia cuya adquisición supone un cambio radical en la capacidad de manejo de sus pacientes y en la mejora de la actividad asistencial a todos los niveles, así como de la satisfacción de los pacientes y de uno mismo. Esto que hemos experimentado miles de compañeros, no se lo deben perder.