La AMFE-semFYC celebra su XX aniversario reivindicando el papel académico de la Medicina Familiar y Comunitaria
La semFYC ha conmemorado en su XLV Congreso el XX aniversario de la creación de la Academia de Medicina de Familia de España (AMFE-semFYC), una entidad nacida el 16 de diciembre de 2005 con el objetivo de impulsar la excelencia científica y académica en la Medicina Familiar y Comunitaria.
La Academia de Medicina de Familia de España de la semFYC (AMFE-semFYC) ha conmemorado en el Congreso de la semFYC su XX aniversario con la mesa “XX aniversario AMFE: Avances y actualización”, un espacio de reflexión colectiva que ha reunido a figuras clave de la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) y del ámbito universitario. La sesión ha servido para repasar dos décadas de trayectoria y para reivindicar, una vez más, la presencia estructural que la especialidad debe tener en las facultades de Medicina.
Una mesa para celebrar 20 años de compromiso académico
Creada el 16 de diciembre de 2005, la AMFE-semFYC ha nacido con la misión de fortalecer el reconocimiento de la Medicina de Familia como disciplina científica, docente y universitaria. Dos décadas después, este aniversario se ha celebrado con una mesa moderada por Ángel Gil de Miguel, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública y director del Departamento de Especialidades Médicas y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, junto con la Junta Rectora de la AMFE, formada por Verónica Casado, Remedios Martín, Susana Aldecoa, Antoni Sisó, Rosa Magallón, Guillermo García, Elena Polentinos y Cruz Bartolomé.
La sesión se ha estructurado en dos grandes bloques: una mesa redonda sobre el pasado, presente y futuro de la especialidad y, como cierre, un vídeo conmemorativo que ha recuperado la memoria de quienes han impulsado la creación de la Academia en 2005.
Miradas externas: la posición de la Medicina de Familia en la universidad
La primera parte de la mesa ha reunido a voces externas a la especialidad para analizar la situación de la MFyC en el ámbito universitario.
Desde la perspectiva departamental, Ángel Gil de Miguel ha destacado las carencias estructurales que todavía persisten en el sistema universitario español respecto a la Medicina de Familia. Su reflexión, contundente, ha marcado uno de los momentos clave del encuentro:
“No entiendo cómo en pleno siglo XXI no exista un área en todas las universidades de Medicina de Familia y Comunitaria”.
Por su parte, Antonio Compañ Rosique, representante de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina Españolas, ha ofrecido la visión institucional de quienes diseñan y coordinan los planes de estudio. Ha subrayado la necesidad de formar graduados que comprendan la prestación de servicios sanitarios desde una perspectiva humana y comunitaria, plenamente alineada con los valores de la Medicina Familiar y Comunitaria. En su intervención, ha reclamado “más Medicina Familiar y más Medicina Familiar y Comunitaria” en el grado, solicitando que la especialidad esté presente en los seis cursos del itinerario formativo y que el estudiantado haya realizado rotaciones en Atención Primaria desde primer curso. Asimismo, ha defendido que el profesorado de MFyC y de Atención Primaria disponga de las mismas condiciones académicas y de reconocimiento que el resto de áreas docentes de las facultades de Medicina.
La mirada desde dentro: la AMFE como motor académico de la semFYC
El análisis ha continuado desde la perspectiva interna de la especialidad. Remedios Martín Álvarez ha expuesto las razones por las cuales la semFYC ha apostado de manera decidida por la AMFE como espacio fundamental para impulsar el desarrollo académico y docente de la Medicina Familiar y Comunitaria.
Remedios Martín ha subrayado la necesidad de impulsar un nuevo observatorio que permita construir “una imagen real de lo que ocurre con la Medicina de Familia en la universidad”. Ha recordado que la semFYC “siempre ha apostado por defender e impulsar la MFyC en todos los ámbitos en los que estamos presentes” y que la presencia en la universidad “ha sido y sigue siendo clave”. Martín ha querido reconocer el trabajo de los decanos, pero también el de la amplia red de docentes y académicos de Medicina de Familia que desarrollan su labor en las facultades. “Los médicos de familia debemos ir a la universidad”, ha afirmado, destacando la importancia de los centros de salud universitarios, donde el estudiantado ha podido conocer de primera mano la especialidad y ha desarrollado una valoración creciente de su papel. En este sentido, ha insistido en que “si no se conoce la MFyC, no se despiertan vocaciones”, apelando a la necesidad de reforzar su presencia en los itinerarios formativos.
A continuación, Verónica Casado Vicente ha realizado un recorrido por la evolución de la AMFE en estas dos décadas, detallando su situación actual y presentando las estrategias de futuro que la Academia ha planteado para consolidar su papel como referente científico y formativo.
Verónica Casado ha recordado que entre los objetivos fundamentales de la AMFE se encuentra “la integración plena de la Medicina Familiar y Comunitaria en las universidades y la consolidación de departamentos y facultades de Medicina de Familia en España”, una meta que ha definido como imprescindible para garantizar el desarrollo académico, científico y docente de la especialidad.
En esta línea, ha explicado que desde la AMFE “estamos trabajando en las diversas modalidades a través de las cuales la Medicina Familiar y Comunitaria puede estar presente en la universidad”. Esta presencia, ha detallado, puede materializarse mediante asignaturas específicas, una participación longitudinal y sostenida a lo largo del grado, prácticas tuteladas en centros de salud y un reconocimiento formal de la especialidad desde primero hasta sexto curso. Todo ello, ha afirmado, “representa una oportunidad para formar mejor al estudiantado, de manera más cercana a las necesidades reales de la población”. Estas estrategias, ha añadido, despiertan vocaciones y fortalecen el vínculo de los futuros médicos con la Atención Primaria y la Medicina de Familia.
Finalmente, Casado ha hecho un llamamiento al colectivo de médicos y médicas de familia para que den un paso adelante en su desarrollo académico y “se acrediten ante la ANECA y busquen su lugar dentro de la estructura universitaria, ya sea como profesorado titular o catedrático”. Ha subrayado que la presencia de profesionales de la Medicina de Familia en estos rangos académicos es esencial para consolidar la especialidad en la universidad y garantizar su reconocimiento pleno. “Hay que seguir, y seguir mucho”, ha insistido, apelando a la perseverancia y al compromiso colectivo para avanzar en un reto que considera estratégico para el futuro de la disciplina.
Un homenaje audiovisual a dos décadas de historia
Como colofón, se ha proyectado un vídeo conmemorativo que ha recuperado testimonios y entrevistas con algunos de los miembros que han formado parte de la creación de la AMFE en 2005. El audiovisual ha repasado hitos, reflexiones y vivencias que han puesto en valor la importancia de este proyecto y su aporte a la consolidación de la Medicina de Familia en el ámbito universitario y científico.