Actualidad
La inauguración de las Jornadas de Medicina Rural en Morella reivindica el humanismo que ninguna máquina podrá sustituir

La inauguración de las Jornadas de Medicina Rural en Morella reivindica el humanismo que ninguna máquina podrá sustituir

Residentes y universidad: el motor imprescindible para garantizar el relevo y el futuro de la medicina rural.

Fecha de publicación: 03 de octubre de 2025

Las IX Jornadas de Medicina Rural de la semFYC se inauguraron ayer en Morella con un mensaje compartido por todos los intervinientes: la esencia de la medicina de familia rural se sostiene en la empatía, la compasión y el humanismo, valores que ninguna inteligencia artificial podrá reemplazar.

La presidenta de la semFYC, Remedios Martín, recordó que la medicina de familia “es conocida y reconocida no solo por su capacidad clínica, sino por los valores que impregnan cada acto médico”. Subrayó la necesidad de acercar la medicina rural a los estudiantes y reclamó que los profesionales rurales puedan ser también docentes universitarios:

“Sería muy bueno que los estudiantes pudiesen venir a estos entornos. Y reclamamos algo más: que los profesionales del mundo rural puedan ser profesores asociados clínicos en sus propios centros de salud”.

 

Remedios Martín reivindicó la empatía y la escucha activa como actitudes esenciales en la práctica médica, y subrayó la importancia de recuperar la compasión como eje del cuidado:

“No compasión desde la religión, sino desde el sentir profundo del cuidado. En un mundo que debería estar lleno de empatía y compasión, defendemos más que nunca preservar la esencia de nuestra relación con los pacientes”.

 

En un pasaje especialmente emotivo, vinculó esta reflexión con la irrupción de la inteligencia artificial:

“La IA puede leer datos, puede simular empatía, pero no puede tener compasión, no puede mirar ni tocar. Eso nunca se perderá en nuestras consultas. Debemos aliarnos con la IA, pero sabiendo que nunca nos sustituirá”.

Y concluyó recordando que la medicina rural es confianza, vínculo humano y salud comunitaria:

“Lo más importante es que lo que trabajáis cada día trasciende más allá de vuestros pueblos. En los barrios urbanos también llegan los ecos de vuestro trabajo”.

 

El coordinador del Comité Científico y Organizador, Nelo Monfort, quiso reconocer el compromiso de quienes apuestan por ejercer en un rural “real”. “Aquí estamos: 7.000 personas, tres centros de salud. Poca gente, sí, pero ni vacíos ni vaciadas. Desde aquí hacemos buena atención primaria, construimos proyectos y, sobre todo, construimos comunidad”, señaló.

La universidad y los residentes, pilares de futuro

Tanto Remedios Martín como Nelo Monfort coincidieron en destacar el papel de la universidad y de los residentes en la proyección de la medicina rural hacia el futuro. La presidenta de la semFYC insistió en que el medio rural debe ser un espacio conocido y valorado también desde la formación universitaria, con rotaciones que permitan a los estudiantes descubrir “la riqueza de la medicina rural y la posibilidad de enamorarse de ella”. En este sentido, reclamó que los propios médicos rurales sean reconocidos como docentes universitarios en sus centros de salud, reforzando así la transmisión de conocimientos y valores desde la práctica real.

Por su parte, Nelo Monfort subrayó el protagonismo de los residentes en estas jornadas, que han asumido la inauguración como un gesto simbólico del relevo generacional:

“No lo hará ningún señor venido de fuera, sino dos residentes y una joven médica de familia”, afirmó, para concluir emocionado: “Ellos están aquí porque los quiero, los respeto y los admiro”.

Tanto la presidenta de la semFYC como el coordinador del Comité Científico coincidieron en que el futuro de la medicina rural pasa por acercar la universidad al territorio y por dar voz y responsabilidad a las nuevas generaciones.

La esencia de la medicina

Por su parte, la vicepresidenta primera de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SoVaMFiC), Pilar Valero, puso el acento en el lema de estas jornadas: ruralidad, comunidad y modernidad. “Se trata de mantener la esencia de la medicina de los pueblos —cercana, integral y comunitaria— y, a la vez, adaptarla a los retos actuales con innovación y compromiso”, destacó.

Pilar Valero enumeró los principales desafíos de la medicina rural: la dispersión geográfica, los recursos limitados, el envejecimiento de la población y la inminente falta de relevo generacional —“una de cada tres médicas y médicos rurales se jubilará en los próximos cinco años”—. Frente a ello, reivindicó las fortalezas propias del medio rural:

“La cercanía con la gente, el trabajo comunitario y la resiliencia. Todo ello convierte a la medicina rural en un modelo que no debe considerarse la ‘prima pobre’ de la sanidad, sino un ejemplo de compromiso y de innovación profundamente humana”.

La vicepresidenta de SoVaMFiC insistió en la necesidad de dotar de formación específica y adaptada al contexto rural, así como garantizar modelos sostenibles de organización y financiación. “Trabajar en el medio rural te atrapa —dijo—, porque nos hace sentir parte de una comunidad profesional que reconoce los valores propios de lo rural y los transforma en fortalezas”.

El mensaje de reconocimiento también fue compartido por la administración autonómica. La directora general de Atención Primaria, Eva Suárez Vicent, destacó que “el médico rural no es solo un profesional sanitario, es muchas veces la persona de confianza de todo un pueblo”. Anunció además medidas para reforzar la cobertura en áreas rurales, entre ellas el Decreto 2/2024, que busca estabilizar las plazas de difícil cobertura y ofrecer seguridad laboral a quienes apuesten por quedarse en el medio rural.

Finalmente, el alcalde de Morella, Bernabé Sangüesa, agradeció que la ciudad se haya convertido en el epicentro de la medicina rural durante estos días, y reivindicó la importancia de mantener servicios sanitarios de calidad en comarcas con limitaciones de transporte e infraestructuras. “En lugares como los nuestros, el médico o la médica se convierte en una persona de referencia, alguien a quien se le cuenta todo. La ruralidad vale la pena, y queremos animar a las nuevas generaciones a descubrirlo”, concluyó.

Con la presencia de cerca de 230 profesionales, las Jornadas de Medicina Rural de la semFYC se consolidan como un espacio imprescindible para reivindicar que la medicina de los pueblos es sinónimo de confianza, dignidad y humanidad, valores que ninguna tecnología podrá reemplazar.

 

No hay imágenes disponibles para esta noticia.

Otros artículos de interés