La semFYC destaca la importancia de la preparación sanitaria y la detección temprana de enfermedades emergentes con foco en poblaciones de riesgo
Las enfermedades infecciosas presentan un desafío permanente para la salud pública. Actualmente, la gripe aviar es una de las patologías bajo estrecha vigilancia, especialmente por su capacidad de salto entre especies. El Ministerio de Sanidad y Comunidades Autónomas abordan este tipo de desafío mediante los Planes de Pandemias, orientados a garantizar la respuesta del Sistema Nacional de Salud frente a virus conocidos y emergentes, como ocurrió con la COVID-19. Ahora, la semFYC reclama que los planes de preparación contemplen en Atención Primaria medidas de seguimiento específicas para la población en riesgo de zoonosis, como quienes trabajan o viven en granjas.
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) recuerda en el Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias (27 de diciembre) la importancia de la vigilancia y la preparación frente a enfermedades con potencial pandémico, capaces de afectar a múltiples países de manera rápida. En algunos casos, estas pueden propagarse rápidamente y afectar a una gran cantidad de personas en un área geográfica o población específica, lo que se conoce como epidemia. Sin embargo, en ocasiones estas pueden convertirse en pandemias, propagándose a nivel mundial y afectando a una gran cantidad de personas en diferentes países y continentes.
Actualmente, la gripe aviar es una de las patologías bajo estrecha vigilancia, especialmente por su capacidad de salto entre especies, un fenómeno conocido como zoonosis. Según los últimos datos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el ECDC y el laboratorio de referencia de la UE, entre el 6 de septiembre y el 28 de noviembre de 2025 se registraron 2.896 detecciones del virus de gripe aviar altamente patógena en aves silvestres en 29 países europeos, 94 de ellas en España, cifras que superan ampliamente los registros de años anteriores . Este incremento se atribuye a la presencia de aves inmunológicamente ingenuas (es decir, que nunca han estado expuestas a determinado patógeno) y a la introducción de una nueva variante más transmisible del virus A(H5N1)2, caracterizada por una mayor transmisibilidad. A pesar de ello, no existe evidencia de contagio sostenido de humano a humano, un requisito para considerar un riesgo real de pandemia.
Por su parte, el virus H7, muy contagioso y clínicamente severo, mantiene focos activos en zonas de China con alta presencia de animales de granja y tránsito de aves migratorias. Los expertos destacan que para que se produzca un contagio sostenido entre humanos sería necesario un salto genético de gran magnitud.
Por otro lado, el dengue, aunque con una alta transmisión vectorial, no se considera una amenaza pandémica global. En España, por ejemplo, los casos han registrado récords durante los últimos tres años, con 1.119 notificados en 2024 según el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III .
/// Formación, vigilancia y coordinación, los ejes clave de los Planes de Pandemias
El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas trabajan actualmente en el desarrollo de los Planes de Pandemias, orientados a garantizar la respuesta del Sistema Nacional de Salud frente a virus conocidos y emergentes, como ocurrió con la COVID-19. Javier Arranz, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y portavoz del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la semFYC, subraya que “la preparación y la vigilancia temprana son esenciales para detectar brotes antes de que se conviertan en crisis sanitarias, pero también para que los profesionales cuenten con criterios claros de actuación y con estructuras de coordinación que faciliten decisiones rápidas y bien fundamentadas”.
En el ámbito de la Atención Primaria, los planes de preparación deberían contemplar dos líneas de actuación prioritarias. La primera tendría que centrarse en la vigilancia de poblaciones con riesgo de exposición a zoonosis, incorporando en las anamnesis la actividad laboral o el entorno de quienes trabajan o viven en granjas, así como el registro de esta información en la historia clínica para favorecer una detección más temprana de posibles brotes.
La segunda línea apunta a la necesidad de formación específica para los equipos de Atención Primaria, especialmente en aquellos centros ubicados en áreas próximas a explotaciones ganaderas, con el objetivo de mejorar la identificación precoz de patologías emergentes. Según señala Arranz: “Muchas de estas patologías pueden presentarse inicialmente como enfermedades raras y, si no existe la formación adecuada, pueden escapar al diagnóstico habitual. Por eso es tan importante reforzar la sensibilización y dotar a los profesionales de herramientas actualizadas para reconocer signos tempranos y actuar con rapidez”.
/// Información y autocuidado de la ciudadanía, aspectos esenciales en un escenario cambiante
En el contexto actual, donde conviven amenazas de distinta naturaleza ―como la gripe aviar, el virus H7 en regiones asiáticas o el aumento sostenido de casos de dengue― resulta fundamental reforzar la información dirigida a la ciudadanía. Aunque el riesgo para la población general varía según la enfermedad, comprender cómo se transmiten y qué medidas básicas pueden adoptarse contribuye a reducir la exposición y a favorecer una respuesta responsable.
En el caso de la gripe aviar, el riesgo para la población general continúa siendo muy bajo, pero se recomienda evitar el contacto con aves silvestres y, ante la presencia de ejemplares enfermos o muertos, notificarlo a las autoridades sin manipularlos . Las personas que trabajan de forma habitual con aves deben mantener medidas de bioseguridad, utilizar el equipo de protección adecuado y, además, es recomendable vacunarse frente a la gripe estacional.
En cuanto al dengue, cuyo incremento de casos en España ha sido significativo en los últimos años3, la prevención pasa por evitar las picaduras del mosquito que actúa como vector. El uso de repelentes, la protección de la piel con ropa adecuada, el control de la presencia de mosquitos en el domicilio y la consulta médica ante fiebre u otros síntomas tras viajar a zonas de riesgo son pautas esenciales .
“La información clara y el autocuidado son herramientas fundamentales para que la ciudadanía pueda reconocer cuándo es necesario consultar y evitar exposiciones innecesarias”, concluye Javier Arranz. Este especialista en Medicina Familiar y Comunitaria recuerda que la actuación responsable de cada persona contribuye a limitar la propagación de estas enfermedades y a proteger a los grupos más vulnerables.