Luís Andrés Gimeno: “No necesitamos consultas específicas de migrantes sino integrar a la población migrante en el mismo sistema sanitario que el resto de la población”
En el marco del Día Internacional del Migrante, desde la semFYC damos voz a profesionales de la Medicina Familiar y Comunitaria que trabajan para una Atención Primaria más equitativa, inclusiva y centrada en las personas. Iniciamos esta serie con la entrevista a Luis Andrés Gimeno Feliu, médico de familia, docente y referente en el abordaje de la salud y la migración, que reflexiona sobre los retos actuales, la necesidad de una competencia cultural real y la defensa de una sanidad verdaderamente universal.
Desde tu experiencia clínica y docente, ¿qué desafíos concretos enfrenta la Atención Primaria en España a la hora de atender a pacientes migrantes?
Creo que uno de los aspectos más necesarios es normalizar la atención de estas personas que en lo fundamental tienen problemas de salud similares a los de la población autóctona. No necesitamos consultas específicas de migrantes sino como afortunadamente hemos defendido siempre desde la semFYC integrar a la población migrante en el mismo sistema sanitario que el resto de la población. Probablemente el aspecto más importante que debemos mejorar es nuestra competencia cultural y tener una mirada desde el punto de vista de los determinantes sociales de la salud
España ha pasado de ser un país emisor a receptor de migración en pocas décadas. ¿Crees que la formación sanitaria ha sabido adaptarse a esta transformación demográfica? ¿Qué lagunas formativas detectas hoy?
Como he comentado en la pregunta anterior los dos aspectos más necesarios es lo que solemos denominar la formación en competencia cultural así como la formación sobre determinantes sociales que algunos autores denominan la competencia estructural. Todo esto no solo desde el punto de vista de la atención en la consulta sino de la propia organización del sistema sanitario que debería integrar este marco de determinantes sociales y de sociedades con una gran diversidad
El curso que coordinas en la semFYC insiste en la necesidad de una entrevista clínica culturalmente competente. ¿Cuáles son los elementos clave para estructurarla con sensibilidad y eficacia?
En mi opinión, lo fundamental para una entrevista clínica culturalmente competente es, en primer lugar partir de la humildad cultural y de la genuina curiosidad por las diferencias culturales que pueden ver presentar nuestros pacientes. Desde un diálogo respetuoso y abierto centrado en la persona y en su contexto podremos realizar abordajes más eficaces.
Más allá de las patologías tropicales, ¿cuáles son las principales demandas sanitarias que presentan actualmente los pacientes migrantes en las consultas?
De hecho la patología tropical es muy poco frecuente en estos pacientes. Como he comentado previamente los problemas de salud fundamentales de la población migrante son los mismos que la próxima autóctona solo que en menor cantidad. La población migrante es en general más sana que la población autóctona (incluso a igualdad de edad). La patología aguda leve, la hipertensión, dislipemia, los problemas tiroideos, los problemas osteomusculares, los problemas de salud laboral y de salud mental es lo que más atendemos en nuestras consultas.
En el curso se aborda la normativa que regula el acceso de las personas migrantes al sistema sanitario. ¿Cómo afecta esta legislación al trabajo diario en consulta? ¿Detectas desigualdades por comunidades autónomas?
El Real Decreto Ley 7/2018 vino a intentar recuperar la sanidad universal que habíamos perdido con el Real Decreto Ley 16/2012 pero desgraciadamente dejó aspectos mal abordados que han provocado que, en la práctica, la sanidad universal no sea una realidad en España. Es lamentable porque desde las organizaciones sociales como REDER (la Red de Denuncia y Resistencia al RDL 16/2012 en el cual participa semFYC) advertimos previamente a la publicación del RDL los grandes errores que presentaba la normativa y que fomentarían la exclusión sanitaria. Además no se ha publicado un reglamento y esto ha provocado que exista una gran arbitrariedad de su aplicación y por tanto grandes diferencias e inequidades en dependencia del territorio donde estén los pacientes. Desde semFYC estamos trabajando dentro de REDER y otras organizaciones donde llevamos años defendiendo una legislación que garantice una sanidad universal para todas las personas. De hecho, actualmente en el Congreso de los Diputados hay un anteproyecto de ley de sanidad universal que esperamos que sea aprobado y para lo cual es fundamental que todas las personas nos movilicemos para exigir a los representantes políticos que aprueben esta ley.
El enfoque biopsicosocial y los determinantes sociales de la salud son claves en este contexto. ¿Qué herramientas puede usar el personal sanitario para integrar esta perspectiva en su día a día?
Efectivamente, estamos hablando de la esencia de nuestra especialidad. El enfoque biopsicosocial centrado en la persona y contextualizado. No estamos inventando nada nuevo sino volver a la esencia de nuestra especialidad. Si realmente tenemos presente el marco de determinantes sociales y nos esforzamos por comunicar de una manera efectiva con nuestros pacientes, eso garantizará y facilitará una buena atención sanitaria a nuestra población tanto autóctona como migrante. No debemos olvidar además que todas las culturas son diversas y cambiantes y por tanto este enfoque mejorará tanto la atención de las personas migrantes como de las autóctonas.
Uno de los objetivos del curso es facilitar visitas de acogida y actividades preventivas adaptadas. ¿Cómo se puede organizar una primera visita que sea realmente útil y acogedora para la persona migrante?
La primera visita es fundamental pero como creo que es muy importante para cualquier paciente nuevo en nuestros cupos. En mi opinión sería esencial que ante cualquier paciente migrante nuevo en nuestras consultas se le facilitará una primera visita con enfermería donde se le acogiera, se le abriera la historia clínica, se revisasen sus antecedentes, vacunas, actividades preventivas, así como que se registrasen sus enfermedades importantes y tratamientos crónicos. También sería positivo resolver dudas sobre el uso de nuestro sistema sanitario. Posteriormente sería conveniente una consulta con medicina familiar y comunitaria dónde se pudiera profundizar en algún aspecto relevante si los hubiera y actualizar actividades preventivas que se considerasen oportunas.
La atención a mujeres migrantes y a la infancia requiere una mirada específica. ¿Qué aspectos diferenciales deberían tener en cuenta los y las profesionales en estos casos?
Las mujeres migrantes están atravesadas por numerosos ejes de desigualdad en lo que llamamos interseccionalidad. Por eso es fundamental esa mirada integral que tenga en cuenta que no es lo mismo una mujer migrante racializada, sin permiso de residencia y trabajando de manera precaria como interna a domicilio que por ejemplo un hombre migrante de origen europeo con permiso de residencia y trabajando como ejecutivo. Algunos aspectos culturales serán compartidos, pero muchos de los determinantes sociales impactan de manera muy distinta en un caso y en otro. Lo mismo hay que tener presente en el caso de la infancia (en algunos casos mal llamada migración de segunda generación porque muchos de ellos han nacido en España y por tanto no son migrantes). Una aproximación respetuosa a las posibles diferencias sociales y culturales nos permitirán apoyar a estas niñas y niñas en su desarrollo personal.
Para terminar: ¿qué cambios estructurales y formativos consideras imprescindibles para avanzar hacia una Atención Primaria más equitativa y adaptada a la diversidad?
En primer lugar, lógicamente conseguir una legislación que garantice la sanidad universal en todo el territorio. En segundo lugar, disponer de tiempo en nuestras consultas para garantizar este abordaje biopsicosocial integral del que hemos hablado. Asimismo, sistemas de información de historias clínicas que nos permitan identificar, trabajar, evaluar e investigar sobre la repercusión de los distintos determinantes sociales. A nivel formativo lo más importante como había dicho previamente es mejorar en aspectos comunicativos profundizando especialmente en lo que se ha llamado humildad y competencia cultural y profundizar en la formación sobre temas sociales, es decir, competencia estructural. Este es el enfoque que desde el grupo de trabajo de inequidades en salud – salud internacional de la semFYC llevamos trabajando desde años tanto a nivel estatal como en los diferentes territorios. Este enfoque ha sido valorado como buena práctica en un reciente artículo publicado en el Lancet Regional Health Europe.