La medicina rural del país se cita en Morella
La localidad castellonense acoge los días 3 y 4 de octubre las Jornadas de Medicina Rural de la semFYC, un espacio de encuentro para cerca de 230 profesionales que ejercen —o aspiran a ejercer— en el medio rural. Esta actividad se convierte en un punto de conexión entre generaciones de especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria, con un objetivo compartido: poner en valor la medicina rural como una de las opciones más resolutivas, longitudinales y accesibles.
Lejos de clichés, la medicina rural exige un perfil profesional altamente capacitado. Las médicas y los médicos de familia rurales desempeñan una atención integral que va desde la consulta diaria hasta las urgencias extrahospitalarias, pasando por el seguimiento domiciliario, la coordinación con recursos comunitarios y, en muchos casos, la atención continuada.
Las jornadas en Morella buscan no solo visibilizar el trabajo que se realiza en los entornos rurales y actualizar a los y a las profesionales, sino también despertar vocaciones y reforzar el apoyo a quienes están dando sus primeros pasos, de hecho, la conferencia inaugural de esta cita irá a cargo de dos médicos residentes.
Asimismo, la vicepresidenta tercera de la semFYC y médica de familia en el consultorio local Serranillos del Valle (Centro de Salud de Griñón), expresa que "los médicos y las médicas jóvenes necesitan conocer el medio rural y quitarse el miedo a ejercer en él, y para eso es importante que las rotaciones que se realizan durante la residencia sean satisfactorias y completas. Debemos garantizar que los y las profesionales que ejercen el medio rural sean plenamente competentes y capaces, y eso se garantiza exigiendo la especialidad para el ejercicio en el medio rural" y, por otro lado, añade que “hay circunstancias que no dependen propiamente de lo que es el ejercicio de la medicina en estos pueblos: la posibilidad de tener vivienda o criar a tus hijos, tener un tejido social suficiente… todo esto dificulta la cobertura de las plazas en nuestros pueblos".
Una elección que lo tiene todo
La formación específica en urgencias, la capacidad de adaptación y el abordaje transversal de la salud son competencias clave para estos profesionales, que suelen asumir una gran responsabilidad clínica con menos recursos y más autonomía que en otros entornos.
“Es un medio donde puedes ejercer la medicina más plena: en contacto con la comunidad, con las familias… muchas veces, la médica o el médico de familia es el único contacto con el sistema sanitario que tiene el vecindario de estos pueblos. Por eso, insisto, es imprescindible que al medio rural vayan aquellos profesionales que estén altamente cualificados”, detalla Paula Chao.
Proyectos de la semFYC que apuestan por la ruralidad
En el marco de las jornadas, se refuerza el papel de proyectos impulsados por la semFYC como “Rota con la semFYC” y “Mentoring rural”, dos iniciativas que acercan la realidad rural a las nuevas generaciones de médicos y médicas de familia.
- “Rota con la semFYC” permite a residentes realizar rotaciones formativas en centros rurales seleccionados. Estas estancias ofrecen una experiencia directa y supervisada, que les permite conocer de primera mano el contexto, la práctica clínica y la vida profesional en estas zonas.
- Por su parte, “Mentoring rural” pone en contacto a médicas y médicos jóvenes con profesionales con amplia experiencia en el medio rural, generando un acompañamiento personalizado que facilita el desarrollo de vocaciones sostenidas y consolidadas.
La importancia de la formación continua y el acompañamiento profesional
La medicina rural no solo demanda una sólida formación inicial, sino también un compromiso constante con la actualización y formación continuada. En un entorno en el que la diversidad de casos y la complejidad clínica son habituales, el acceso a recursos formativos específicos, tanto presenciales como digitales, resulta fundamental para garantizar una atención segura y de calidad.
Con todo, la semFYC promueve actividades que facilitan el aprendizaje permanente y el vínculo entre profesionales rurales, fortaleciendo una comunidad que comparte conocimientos, experiencias y soluciones. Este acompañamiento profesional es esencial para evitar el aislamiento que en ocasiones sufren los médicos y las médicas en áreas despobladas.
Tecnología y ruralidad, un binomio ganador
Otro de los aspectos que se abordarán en las jornadas es el papel creciente que juegan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la medicina rural. La telemedicina, las herramientas digitales para la gestión clínica y la formación online contribuyen a reducir distancias, mejorar la coordinación con hospitales y otros niveles asistenciales, y facilitar el acceso a recursos especializados.
Estas innovaciones tecnológicas, lejos de reemplazar la relación cercana y humana que caracteriza la atención rural, la complementan y potencian, ofreciendo nuevas oportunidades para la mejora continua del cuidado y la sostenibilidad del sistema sanitario en zonas rurales.
“Además, en áreas rurales hay que garantizar que la tecnología se implante con más celeridad que en las zonas urbanas, y así favorecer la comunicación e interconexión con los y las profesionales”, sostiene Paula Chao.
Cuando la Medicina de Familia despliega todo su potencial
En España hay alrededor de 15.000 médicos rurales atendiendo en municipios de menos de 15.000 habitantes, y se calcula que unos 4.500 de ellos se jubilarán en los próximos cinco años, según datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos. En esta línea, impulsar la atención sanitaria en el medio rural requiere hacerlo desde una perspectiva clara: la Medicina Familiar y Comunitaria tiene que desplegar todas sus competencias al máximo.
La longitudinalidad, junto con la proximidad en la atención son valores fundamentales que generan mejores resultados en salud, como menor mortalidad (hasta un 30% menos), mayor esperanza de vida y mayor satisfacción del paciente. Aunque no siempre existen datos desagregados rural/urbano en todos los indicadores, se sabe que, en áreas con Atención Primaria fuerte y accesible, los pacientes viven más años con mejor calidad de vida.
Acerca de este tema, Chao afirma que "a los y a las profesionales que les gusta ejercer en un pueblo, no les cuesta mantener la longitudinalidad… pero hay que fidelizar y premiar a quien que quiera quedarse. El medio rural no puede entenderse como un castigo, por lo que hay que facilitar posibilidades de conciliación familiar, de acceder a niveles de carrera profesional, en un periodo más corto de tiempo”.
Un entorno para reflexionar y proyectar el futuro
Desde la semFYC, se insiste en que ejercer en el ámbito rural no es una opción secundaria, sino una elección con alto valor profesional, clínico y social. Apostar por ella requiere políticas de apoyo, condiciones laborales adecuadas y, sobre todo, acompañamiento a quienes están en formación.
Estas jornadas son una oportunidad para repensar modelos, tejer redes y reafirmar una convicción que muchas médicas y médicos rurales ya tienen clara: la medicina rural tiene presente, futuro y mucho que aportar al sistema sanitario.