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Mesa redonda de la AMFE sobre los ejes estratégicos para reforzar la Medicina de Familia en la universidad: transversalidad, prácticas tuteladas y evaluación por competencias

Mesa redonda de la AMFE sobre los ejes estratégicos para reforzar la Medicina de Familia en la universidad: transversalidad, prácticas tuteladas y evaluación por competencias

La Academia de Medicina de Familia de España (AMFE) celebró, en el marco de la II Conferencia de Académicas y Académicos, una mesa redonda dedicada a los dos grandes proyectos que junto al documento marco de Asignatura de MFyC de 12 ECTS (2024) marcarán la consolidación de la Medicina de Familia en el ámbito universitario: la transversalidad en el grado de Medicina y el desarrollo de prácticas tuteladas longitudinales. Se completó la mesa con un tema de rigorosa actualidad: la evaluación por competencias. 

Fecha de publicación: 14 de octubre de 2025

El acto, coordinado por Verónica Casado, presidenta de la AMFE, reunió a tres académicos de refernencia: Pascual Solanas y Rafael Azagra, que presentaron los avances de los grupos de trabajo impulsados por la Academia. Y el profesor Emilio Cervera que cerró la mesa con el análisis de dos metodologías la ECOE y las pruebas de casos clínicos computarizados diferentes pero complementarias. 

Casado recordó que la AMFE ha definido una hoja de ruta clara para que la Medicina de Familia se consolide como columna vertebral de la formación médica: 

“Creemos que la mejora de la formación de grado, con una orientación generalista y humanista, debe situar a la Medicina Familiar y Comunitaria como eje estratégico del currículo”. 

La presidenta de la AMFE subrayó que tanto la transversalidad de los contenidos, como la presencia estable de médicos de familia en la docencia universitaria y las prácticas tuteladas desde primero a sexto curso, son herramientas esenciales “para formar médicos más completos, críticos y comprometidos con las necesidades reales de la sociedad”. También resaltó la importancia de continuar con el seguimiento de la implantación de la MFyC en la Universidad a través del Observatorio de MFyC, por lo que en el momento actual se está finalizando la segunda encuesta del mismo, que se ha realizado con la colaboración de la junta permanente de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina de España (CNDFME). 

La transversalidad, clave para impregnar el currículo médico 

El académico Pascual Solanas, coordinador del grupo de trabajo sobre transversalidad, presentó un exhaustivo análisis de los planes de estudio de las facultades de Medicina españolas. En su intervención, destacó que la participación activa de médicos y médicas de familia en distintas asignaturas del grado permite “dar coherencia al aprendizaje y conectar el conocimiento científico con la realidad de la práctica clínica y comunitaria”. 

Solanas explicó que su grupo ha revisado los módulos oficiales y las competencias de los programas docentes, constatando que la Medicina de Familia puede aportar contenido formativo en prácticamente todas las áreas del grado. 

“El médico de familia está preparado para enseñar comunicación clínica, razonamiento diagnóstico, trabajo en equipo, ética, prevención, promoción de la salud y atención a la persona y su contexto. Son competencias transversales que impregnan toda la práctica médica”, señaló. 

El ponente recordó, además, que la exposición temprana a la Medicina de Familia favorece las vocaciones y mejora las competencias clínicas del alumnado: 

“No basta con tener una asignatura en quinto o sexto curso; el contacto con la Atención Primaria debe empezar desde primero. Si los estudiantes no nos conocen, no pueden elegirnos”. 

Prácticas tuteladas longitudinales: aprendizaje progresivo y humanista 

El profesor Rafael Azagra, coordinador del grupo de prácticas tuteladas, presentó la propuesta elaborada por su equipo, que contempla 20 créditos distribuidos a lo largo de los seis cursos del grado, con un enfoque de aprendizaje progresivo, tutorizado y centrado en el estudiante. 

Azagra defendió que estas prácticas representan una oportunidad para “formar médicos generalistas con visión integral y sentido humanista de la profesión”. 

“Lo que proponemos no solo es factible, sino necesario. Queremos que el alumnado tenga contacto con la Medicina de Familia desde el primer curso, integrando experiencias reales, simulaciones y trabajo con tutores clínicos”. 

La propuesta incluye una metodología activa basada en seminarios, actividades prácticas en centros de salud, trabajo en equipo y evaluaciones por rúbricas que valoran no solo conocimientos, sino también habilidades, actitudes y valores. 

“La Medicina de Familia puede ser un espacio privilegiado para desarrollar competencias clínicas, comunicativas y éticas desde el inicio de la formación”, subrayó Azagra, quien también puso en valor la implicación del estudiantado y de los tutores de Atención Primaria en el diseño de la propuesta. 

ECOE y pruebas virtuales: evaluación con rigor y coherencia 

El académico Emilio Cervera cerró la mesa con una intervención dedicada a la evaluación de competencias y a la necesidad de distinguir adecuadamente entre la ECOE (Evaluación Clínica Objetiva Estructurada) y las pruebas de casos clínicos computarizados, que se generalizaron durante la pandemia. 

Cervera explicó que la ECOE “permite evaluar de forma integral las competencias clínicas, comunicativas y éticas del estudiante en un entorno simulado y estructurado”, mientras que las pruebas virtuales “miden fundamentalmente conocimientos aplicados, pero no reproducen la interacción clínica ni el razonamiento profesional en su contexto real”. 

“No evaluamos lo mismo con una ECOE presencial que con una prueba virtual. Necesitamos mantener la exigencia y el rigor académico, garantizando que la evaluación refleje verdaderamente la competencia profesional”, apuntó Cervera. 

El profesor defendió que las facultades deben apostar por una evaluación coherente y sostenida en la evidencia educativa, y advirtió que “la eficiencia logística no puede sustituir la validez pedagógica”. 

Conclusiones: docencia integrada, práctica real y evaluación por competencias 

La mesa redonda permitió constatar el alineamiento estratégico de los proyectos de la AMFE, que convergen en una visión común: situar la Medicina de Familia como núcleo integrador del grado de Medicina, reforzando la docencia, las prácticas y la evaluación desde una perspectiva generalista y humanista. 

Ideas clave: 

  • La transversalidad debe garantizar la presencia de la Medicina de Familia en todos los niveles formativos, aportando competencias comunicativas, éticas y clínicas. 
  • Las prácticas tuteladas longitudinales facilitan un aprendizaje práctico, progresivo, centrado en la persona y basado en la realidad de la atención sanitaria. 
  • La evaluación por competencias, a través de la ECOE y otras metodologías validadas, es esencial para asegurar que el aprendizaje se traduce en desempeño profesional real. 

La AMFE ha querido felicitar también a la académica Pilar Astier por su reciente elección como presidenta de la WONCA y a todos los profesores acreditados recientemente para el acceso al cuerpo docente universitario. 

La AMFE continúa así su labor como referente académico y motor de innovación docente, impulsando una formación médica más coherente con las necesidades sociales y sanitarias de nuestro país. 

 

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