Del mapeo comunitario al autoconocimiento: la metodología Relief Maps amplía la mirada sobre los determinantes sociales de la salud
En el Congreso de la semFYC, se ha presentado la innovadora herramienta Relief Maps, que amplía la perspectiva sobre los determinantes sociales de la salud al integrar las emociones y los lugares que las generan.
Desde hace años, el mapeo de activos en salud —cristalizado en experiencias ya institucionalizadas como la Red de Actividades Comunitarias que impulsó el PACAP o ahora el Localiza Salud, que promueve el propio Ministerio de Sanidad— ha sido una estrategia en Salud Comunitaria que se ha demostrado efectiva, dado que aúna sinergias en cocreación, establecimiento de lazos comunitarios, apertura de los centros de salud hacia el barrio, la activación comunitaria y generación de herramientas útiles; siendo el proceso de creación parte de la intervención comunitaria en sí.
En la sesión celebrada hoy en el Congreso de la semFYC orientada a analizar “Desigualdades sociales en salud, de las evidencias a la acción transformadora” y en la que han participado Antonio Cabrera y Daniel García, ambos miembros del Grupo de Inequidades de la SOMAMFYC, se ha presentado la herramienta Relief Maps.
Se trata de un recurso desarrollado por María Rodó-Zárate dentro del proyecto INTERMAPS, y que pone el foco en la identificación y mapeo de las desigualdades y discriminaciones.
Se trata de una herramienta que permite abordar la cuestión de la interseccionalidad de los diferentes ejes de desigualdad, es decir, el cómo las diferentes discriminaciones se relacionan entre sí y afectan a la persona determinando su posición en la sociedad en las diferentes relaciones que se dan en esta. Para ello, el Relief Map propone elaborar tablas y gráficos en los que se cruzan las emociones de bienestar o malestar que se sienten en diferentes lugares en relación a los distintos ejes de desigualdad. De esta manera, la elaboración del Relief Map de cada persona promueve “una reflexión profunda sobre las experiencias personales tanto de discriminación como de privilegio, ayudando a las personas participantes a tomar conciencia de sus propias situaciones”.
Los ponentes de la sesión sostienen que “el trabajo con los Relief Maps requiere tiempo, pero es un tiempo que puede aportar información muy valiosa tanto para la propia persona como para el proceso terapéutico que se desarrolla desde la consulta, ya que permite abordar de manera más profunda malestares y bienestares que frecuentemente aparecen deslavazados en la historia clínica. Además, puede ser una herramienta también muy útil para el trabajo grupal y comunitario de cara a revertir las desigualdades identificadas en diferentes lugares.”
En la página web del proyecto (ver Relief Maps) se desarrolla una explicación extensa dirigida tanto a personas investigadoras como a personas participantes que expone las 3 dimensiones del proyecto —hoy la social, la emocional y la geográfica— y esboza versiones más avanzadas de esta metodología que ha progresado con el apoyo del Consejo Europeo de Investigación.