Miguel Ángel Acosta: “Las personas mayores tienen un valor incalculable”
Entrevistamos a Miguel Ángel Acosta, médico de familia y coordinador de la iniciativa Centros de Salud Amigables Para Personas Mayores (CSAPM) de la semFYC y el grupo de trabajo de Atención al Mayor.
En el marco de impulsar estrategias de envejecimiento activo desde la Atención Primaria, la semFYC ha creado la acreditación CSAPM que tiene como objetivo adaptar estos espacios a las necesidades específicas de esta población, promoviendo su bienestar y calidad de vida. Para conocer la iniciativa, hablamos con su coordinador que nos explica que lo importante para lograr la acreditación de CSAPM, es que un centro de salud demuestre “desde la mesogestión hasta la participación con la comunidad acciones orientadas a que la persona mayor sea dueña de su proceso de salud y enfermar, resolviendo las dificultades de acceso, información, gestión clínica y cualquier otra con la que se puedan encontrar”.
¿Cuál es la principal motivación detrás de la creación del proyecto "Centros de Salud Amigables para las Personas Mayores"?
La verdad es que el proyecto tiene la misma motivación que me llevó a ser Médico de Familia y estudiar especialmente a las personas mayores: desde la experiencia de acompañamiento a mis abuelas me di cuenta del valor incalculable de estas personas, y viví con ellas las dificultades del sistema: las dificultades de acceso, la discriminación por edad, los problemas a la hora de entender la información, la preocupación por patologías y no por personas, la importancia del sistema de valores de cada uno en su atención, la necesidad de poner en el centro a la persona, sus preferencias y prioridades, etc.
¿Qué características debe reunir un centro de salud para obtener esta certificación? ¿Hay criterios especialmente sensibles relacionados con la atención centrada en la persona mayor?
Para que un centro de salud sea acreditable como amigable con las personas mayores, debe demostrar que su actividad en torno a los pacientes de este grupo está centrada en la persona, orientada al mantenimiento y rehabilitación de la capacidad funcional y contar con una visión comunitaria. Un centro de salud amigable ha de reflejar que desde la mesogestión hasta la participación con la comunidad están orientadas a que la persona mayor sea dueña de su proceso de salud y enfermar, resolviendo las dificultades de acceso, información, gestión clínica y cualquier otra con la que se puedan encontrar. Para eso, el equipo ha de estar pertinentemente formado y motivado. Toda la información práctica y los pasos a seguir se pueden encontrar en la web de semFYC.
¿Qué medidas se están tomando actualmente para asegurar la accesibilidad y comodidad de los centros de salud para las personas mayores? ¿Cree que son las adecuadas?
Como siempre, en España hay mucha variabilidad. Existen muchos proyectos como la atención comunitaria en el centro de salud de El Palo en Málaga, investigación sobre fragilidad y ejercicio físico multicomponente en el País Vasco y Madrid, entre otros. Muchas comunidades autónomas han realizado cambios para mejorar la accesibilidad física, y se ofrecen cursos de entorno digital para las personas mayores. Sin embargo, todas estas medidas son aisladas en muchas ocasiones, o no están interconectadas. La visión integral que aporta el concepto de amigabilidad busca que no existan barreras de ningún tipo, planificando y coordinando las acciones necesarias para ello, y a los actores implicados.
En términos prácticos, ¿qué cambios o mejoras suelen implementar los centros durante el proceso de adaptación para ser considerados ‘amigables’?
El proceso, en primer lugar, implica un ejercicio de autorreflexión para que los centros de salud puedan evaluar cómo están haciendo las cosas en base a la mejor evidencia científica disponible, y teniendo en cuenta la opinión de todo el equipo de expertos que ha desarrollado el plan de evaluación, en aquellos aspectos donde la evidencia es escasa. Posteriormente, el equipo de Atención Primaria del centro puede decidir qué pasos dar para incrementar la calidad de la atención que presta a las personas mayores, su amigabilidad. La guía de evaluación aporta una serie de medidas que permiten que cada equipo desarrolle un plan de mejora en función de sus características profesionales, adaptado a la realidad comunitaria y social en la que se encuentra.
¿Qué tipo de formación considera necesario que realicen los profesionales de salud para atender mejor a las personas mayores?
Los profesionales del centro de salud necesitamos más formación en competencias clínicas como prevención, detección y manejo de la fragilidad, prescripción adecuada, síndromes geriátricos o valoración geriátrica integral. Pero, sin duda, necesitamos formarnos en técnicas de comunicación y escucha, participación y acción comunitaria, coordinación con servicios sociales, prescripción de ejercicio físico y otros activos de salud y sobre prevención de discriminación por edad.
¿Qué impacto se espera que tenga este proyecto en la calidad de vida de las personas mayores?
Los y las especialistas de familia somos, en muchos casos, los médicos de lo que no se ve, de la prevención. Así que lo que esperamos es que este proyecto, con su enfoque personalista y preventivo, permita que no veamos discapacidad, pérdida de calidad de vida, discriminación por edad o soledad no deseada en las personas mayores que atendemos.
Si quieres que tu centro de salud obtenga la acreditación CSAPM aún estás a tiempo para mandar tu solicitud. No te pierdas los criterios de acreditación. ¡Te esperamos!