Recomendaciones NO HACER
No abordar problemas de salud mental sin contextualizar los determinantes sociales de la salud para evitar medicalizar cuestiones de base social
mayo 2023

No abordar problemas de salud mental sin contextualizar los determinantes sociales de la salud para evitar medicalizar cuestiones de base social

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Recomendación

Descripción

Abordar una situación de sufrimiento psíquico desde una perspectiva predominantemente individual y biomédica puede resultar ineficiente, dañino e inequitativo.

¿Por qué NO hacer?

Es evidente que cualquier malestar psíquico hunde sus raíces en unas condiciones socioeconómicas, culturales e históricas, y se manifiesta en forma de síntomas singulares de la persona. En esta expresión no resulta siempre fácil discernir qué es enfermedad, al no ser las categorías diagnósticas en salud mental entidades claramente definidas, en especial en una sociedad que medicaliza el sufrimiento y las dificultades existenciales1. Esta tendencia a dar una orientación médica a circunstancias que antes no recibían este enfoque, con la subsiguiente necesidad de intervención, es una responsabilidad que recae sobre profesionales sanitarios, pacientes y toda la sociedad en general2. En el terreno de la salud mental, supone que las personas consulten con mayor frecuencia ante malestares vitales que antes eran abordados en otros espacios sociales o con otras herramientas culturales3. Se puede entender el malestar como una expresión del impacto sobre los cuerpos y las vidas de dinámicas colectivas de organización social, política y económica3. No existe un trastorno aislado que haya que explicar y donde el contexto sea una influencia adicional, sino que este forma parte indisoluble del problema4. Por ello, y desde nuestra responsabilidad deontológica, la atención en salud mental tiene unas implicaciones sociopolíticas que no nos pueden resultar ajenas3. El riesgo de redefinir estas demandas de malestares derivados de problemas de base social como trastorno mental ofreciendo una intervención excesivamente individualizada es el de soslayar el contexto y una mirada colectiva que pueden ayudar a explicar el sufrimiento de manera más completa y útil. Pero al mismo tiempo se puede amenazar la capacidad de las personas para afrontar las adversidades cotidianas y ofrecer soluciones técnicas como tratamientos psicofarmacológicos o abordajes psicoterapéuticos, no exentas de un potencial riesgo yatrogénico3 y fácilmente influenciadas por conflictos de interés2. Es más, semejante abordaje puede constituir un ejercicio de legitimación del daño y de cronificación4, y se corre el peligro de crear y perpetuar los trastornos mentales que pretendemos aliviar3. A pesar de que el contexto clínico en el que se desenvuelven las demandas en Salud Mental es íntimo y personal, resulta inevitable y necesario ampliar el foco más allá del ámbito biográfico, abriéndolo al contexto sociocultural y político mediante un planteamiento colectivo y de salud pública que aspire a vínculos transformadores desde las infraestructuras sociales y activos en salud de la comunidad.

Bibliografía

1. Retolaza A. Salud Mental y Atención Primaria: Entender el malestar. Madrid: Editorial Grupo 5; 2013. 2. Prescrire Rédaction. Médicamentation de la société: l’affaire de tous - Tous acteurs, tous prescripteurs. Rev Prescrire. 2017;37(406): 593-638. 3. Ortiz-Lobo A. ¿En qué puedo ayudarle? Entre la solución individual tecnológica y la metaperspectiva sociopolítica. Rev Asoc Esp Neuropsiq. 2022;42(141):17-30. doi: 10.4321/S0211-57352022000100002 4. Padilla J, Carmona M. Malestamos: Cuando estar mal es un problema colectivo. Madrid: Capitán Swing; 2022.
Competencias clínicas
Salud mental
Tipo de recomendación
No hacer
ISBN
978-84-126903-4-7
Fecha de publicación
mayo 2023
Última actualización
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