Descripción
En mujeres con clínica sugestiva de infarto agudo de miocardio es frecuente que sus síntomas se atribuyan a causas inespecíficas, lo que lleva a descartar el diagnóstico de cardiopatía isquémica sin una evaluación cardiovascular completa. Esto perpetúa una desigualdad en la atención cardiovascular con consecuencias potencialmente mortales. Es imprescindible que se adopte un enfoque basado en la evidencia con perspectiva de género, asegurando el acceso equitativo a pruebas y tratamientos.
¿Por qué NO hacer?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que las enfermedades cardiovasculares (ECV) son una de las principales causas de muerte a escala mundial. Las ECV son la principal causa de muerte entre las mujeres, y tienen una tasa de supervivencia menor después de un evento cardiovascular agudo en comparación con los hombres. En 2019, las ECV representaron el 35% del total de muertes mundiales entre mujeres, lo que aumenta aún más su riesgo relativo de morbilidad y mortalidad por ECV1. En España, en el año 2023, entre las tres primeras causas de muerte se encontraba el infarto agudo de miocardio (IAM) en hombres y la insuficiencia cardíaca en mujeres.
Tradicionalmente, la ECV se ha considerado una enfermedad «masculina» debido a su mayor incidencia en hombres, y la investigación médica se ha centrado con frecuencia en pacientes varones, excluyendo a las mujeres. Esto ha provocado una falta de reconocimiento de los síntomas más comunes en mujeres, como sudores fríos, náuseas, vómitos y cansancio inusual. Los síntomas definidos clásicamente como «típicos» en el infarto de miocardio (molestias en el pecho, dolor en uno o ambos brazos y dificultad para respirar) son comunes en el hombre, pero no en la mujer. Además, en el año 2021 la Comisión The Lancet2 destacó que el mayor riesgo relativo de mortalidad por ECV entre las mujeres se debe en gran medida a enfermedades poco estudiadas, poco reconocidas, poco diagnosticadas y tratadas a escala mundial. A lo largo del tiempo, las mujeres han sido excluidas de los ensayos clínicos cardiovasculares, lo que dificulta la capacidad de medir la eficacia de los tratamientos para ellas o de identificar diferencias de género en los resultados en salud.
La evidencia ha demostrado que las mujeres con IAM reciben menor atención precoz, y esta no se ajusta a las guías de práctica clínica, por lo que se realizan menos angiografías coronarias y menos tratamientos de revascularización en comparación con los hombres3,4 a pesar de tener tasas similares de eventos cardiovasculares adversos mayores. Un estudio de cohortes4 expone que, aunque los resultados en salud fueron mejores para las mujeres tras presentarse con dolor torácico en urgencias, la mortalidad a corto y largo plazo fue mayor en mujeres con IAM con elevación del ST. También se ha observado que tienen menos probabilidades de ser remitidas a rehabilitación cardíaca tras un evento cardiovascular, lo que limita su recuperación y disminuye su calidad de vida5.
Por tanto, el balance riesgo-beneficio de una evaluación equitativa y ajustada por género parece claro: la detección precoz, las pruebas diagnósticas necesarias así como su tratamiento en mujeres con IAM reducirían la mortalidad y mejorarían los resultados clínicos. La implementación de estrategias preventivas, de diagnóstico y tratamiento que consideren la perspectiva de género, el uso de escalas de riesgo adaptadas (como la HEART Score) y la sensibilización médica son claves para cerrar esta brecha asistencial en la atención cardiovascular del IAM. El género, más allá del sexo puramente biológico, puede influir en múltiples aspectos de la salud, así que la integración de factores socioculturales en la atención médica del IAM es necesaria para mejorar los resultados clínicos en mujeres.
Bibliografía
1. Mendis S, Puska P, Norrving B. Global atlas on cardiovascular disease prevention and control. World Health Organ 2011:2-14.
2. Vogel B, Acevedo M, Appelman Y, et al. The Lancet women and cardiovascular disease Commission: reducing the global burden by 2030. Lancet. 2021;397(10292):2385-438.
3. Aggarwal NR, Patel HN, Mehta LS, et al. Sex differences in ischemic heart disease: advances, obstacles and next steps. Circulation: Cardiovasc Qual Outcomes. 2018;11(2):e004437.
4. Dawson LP, Nehme E, Nehme Z, Davis E, Bloom J, Cox S, et al. Sex differences in epidemiology, care, and outcomes in patients with acute chest pain. J Am Coll Cardiol [Internet]. 2023 [citado 6 Abr 2025];81(10):933-45. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.jacc.2022.12.025.
5. Colella TJF, Gravely S, Marzolini S, Grace SL, Francis JA, Oh P, et al. Sex bias in referral of women to outpatient cardiac rehabilitation? A meta-analysis. Eur J Prev Cardiol [Internet]. 2015;22(4):423-41. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1177/2047487314520783.