No dirigirse a las personas con un nombre o pronombre que no sean los escogidos por ellas, con independencia de lo que figure en su historial
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La creación de un entorno seguro y adaptado a la diversidad de género fomenta la confianza de las personas atendidas en los equipos sanitarios. El desarrollo de protocolos, el impulso a la investigación y una comunicación consciente fortalecerán el vínculo entre quienes reciben y brindan atención en salud.
Jusitificación
La comunicación en el ámbito sanitario es fundamental para una atención digna, efectiva y respetuosa, y debe formar parte de nuestra formación profesional como competencia básica. Es esencial reconocer la identidad de género, sobre todo en personas trans y no binarias, evitando errores como el uso del deadname (nombre asignado al nacer) o pronombres incorrectos, y adoptar expresiones que reflejen todas las identidades1. La falta de formación en diversidad de género genera barreras invisibles que pueden derivar en experiencias discriminatorias, desinformación o incluso negación de asistencia. Implementar un lenguaje inclusivo ayuda a reducir la ansiedad y el miedo al buscar atención médica. Las personas trans y no binarias evitan acudir a los centros de salud por temor a los prejuicios del personal o al desconocimiento sobre su realidad2. Además, se ha de tener en cuenta que puede existir una discordancia entre los datos que aparecen en su historia clínica y los pronombres que emplean o su apariencia, lo que puede generar confusión o incluso rechazo en profesionales.
Este tipo de sesgos no solo genera desigualdades en el acceso y en la calidad de la atención, sino que también pone en riesgo la integridad de las personas al retrasar diagnósticos críticos. Diversos estudios recomiendan la formación en perspectiva de género y en atención a personas trans para profesionales de la salud, así como la elaboración de protocolos clínicos actualizados. Se debe revisar la forma de comunicación actual, heredera de un enfoque paternalista y binario, para transformarla en un enfoque respetuoso y que genere confianza3.
Un estudio observacional por encuestas, realizado por McSky et al.4 en 2023, analizó las experiencias de personas transgénero y no binarias en los departamentos de emergencia y la formación de profesionales que las atendían. Se observó que permitir a pacientes proporcionar sus pronombres durante el registro se asoció con experiencias más positivas. Asimismo, profesionales que habían recibido formación reglada en atención a personas trans se consideraban más competentes.
A pesar de los avances en la identificación de barreras, persisten desafíos para medir el impacto de estas actitudes en la atención sanitaria. Es crucial fomentar la investigación y normalizar términos como «personas trans», «personas no binarias» y «lenguaje inclusivo» en descriptores normalizados, como los MeSH (términos médicos normalizados), que en su mayoría aún no existen. Esto subraya la necesidad de revisar modelos tradicionales de comunicación e investigación centrados en el binarismo de género. Garantizar un entorno sanitario seguro e inclusivo mediante el respeto a la identidad de género y el uso consciente del lenguaje es un derecho fundamental.
Bibliografía
- World Professional Association for Transgender Health (WPATH). Standards of care for the health of transgender and gender diverse people, version 8. East Dundee (IL): WPATH; 2022.
- Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB). Guía para la atención de las personas trans en el ámbito sanitario. 2021.
- Hammarström A, Hensing G. Gender bias in health care: examples from clinical practice. Int J Equity Health. 2020;19(1):1-7. doi:10.1186/s12939-020-01191-0
- McSky KZ, Lin AL, Tanski ME. Transgender and Gender Nonbinary Patient Experiences in the Emergency Department: A Regional Study. Transgend Health. 2023;8(3):238-45. doi: 10.1089/trgh.2021.0040.