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No minimizar los síntomas y su repercusión en la salud mental de la población infantojuvenil
mayo 2023

No minimizar los síntomas y su repercusión en la salud mental de la población infantojuvenil

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Recomendación

Descripción

Los trastornos mentales en la infancia y la adolescencia son frecuentes y, sin embargo, a veces no reciben el tratamiento adecuado o lo reciben parcialmente. La forma de presentación de los síntomas y las peculiaridades de la entrevista clínica son algunas de las causas que pueden retrasar el diagnóstico y la atención en materia de salud mental en esta población.

¿Por qué NO hacer?

La OMS estima que entre un 10 y 20% de menores y adolescentes experimenta un trastorno mental. A pesar de la existencia de criterios diagnósticos específicos en estas edades, los familiares, allegados, profesores y profesionales de la salud en ocasiones tardan en reconocer la presencia de posible patología de salud mental en esta población. Las situaciones vitales y sociales de la población infantojuvenil, así como las de sus familias, afectan a su funcionalidad y pueden llegar a ser constitutivas de patología. Aunque existen investigaciones que abordan el sobrediagnóstico de trastornos mentales en menores y adolescentes, algunos estudios apuntan a las dificultades en el diagnóstico debido a diversas causas: la ambigüedad de determinados síntomas, las formas atípicas de presentación en esta población, el uso de heurísticos, la no realización de un amplio y adecuado diagnóstico diferencial o la interpretación discrepante de criterios por parte de los clínicos1. Revisiones sistemáticas han concluido que las principales razones por las que los jóvenes no buscan ayuda profesional y no acceden a ella son el miedo al estigma, la vergüenza, la falta de conocimientos sobre salud mental y las percepciones negativas de la búsqueda de ayuda2. La colaboración entre los centros educativos y los servicios de Salud Mental es esencial para que los y las menores, jóvenes y sus familias puedan acceder a un apoyo dentro de entornos que minimicen las barreras logísticas. Desde Atención Primaria también se debe ofrecer a los jóvenes diferentes formas de acceder a la ayuda por sí mismos, incluido el uso de herramientas digitales, que tienen el potencial de facilitar la actitud ante la búsqueda de ayuda y promover la autonomía de los jóvenes2. Es importante educar y promover herramientas de inteligencia emocional para detectar y conocer las emociones propias y ajenas, generar una adecuada autoestima, mayor resiliencia y, a largo plazo, favorecer el autoconocimiento y la madurez personal3.

Bibliografía

1. Merten EC, Cwik JC, Margraf J, Schneider S. Overdiagnosis of mental disorders in children and adolescents (in developed countries). Child Adolesc Psychiatry Ment Health. 2017;11(1):5. doi: 10.1186/s13034-016-0140-5 2. Radez J, Reardon T, Creswell C, Lawrence PJ, Evdoka-Burton G, Waite P. why do children and adolescents (not) seek and access professional help for their mental health problems? A systematic review of quantitative and qualitative studies. Eur Child Adolesc Psychiatry. 2021;30(2):183-211. doi: 10.1007/s00787-019-01469-4 3. Torres K, Solis S, Herrera V. Inteligencia emocional en adolescentes de escuelas públicas: una revisión sistemática. Dataísmo. 2022;2(7):68-7. https://doi.org/10.53673/ data.v1i6.30
Competencias clínicas
Salud mental
Tipo de recomendación
No hacer
ISBN
978-84-126903-4-7
Fecha de publicación
mayo 2023
Última actualización
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